Vox y PP rechazan climatizar los colegios de Palma por el calor

El Ayuntamiento de Palma ha decidido no impulsar la climatización de los centros educativos públicos. La propuesta, presentada por PSOE y Més, ha sido rechazada con los votos en contra de Vox y del PP, que inicialmente había apoyado la medida en las comisiones previas. El debate ha estado marcado por las altas temperaturas registradas en las aulas y por la controversia generada por las declaraciones del concejal de Vox, Luis Acosta.

La «cultura del esfuerzo» como argumento

Acosta ha justificado su postura señalando que «creemos en la cultura del esfuerzo. Las generaciones anteriores estudiaban sin climatización. Parece que es ahora que acaba de aparecer el calor». El edil ha acusado a la izquierda de utilizar un «ecologismo de pacotilla» y de recurrir al alarmismo climático para justificar el gasto. La anécdota del pleno ha sido que, mientras defendía estas ideas vestido con americana y corbata, el aire acondicionado de la sala funcionaba a pleno rendimiento, obligando a los asistentes a abrigarse.

Por su parte, la concejala de Infraestructuras, Belén Soto (PP), ha explicado el cambio de voto de su grupo: «Votamos en contra de la propuesta pero la llevaremos a cabo. Porque una cosa es la inversión y otra el mantenimiento». Soto ha recordado que entre 2015 y 2017 ya se alcanzaban los 37,5 grados y ha criticado que la izquierda haya gobernado 16 de los últimos 20 años sin haber ejecutado un plan.

La oposición reclama un plan de adaptación

La concejala socialista Silvana González ha defendido la necesidad de un plan de adaptación climática y ha señalado que «a cuatro días de empezar las clases nos encontramos que batimos récords y superamos los 38 grados». González ha calificado de insuficiente la inversión de dos millones de euros realizada este verano, que se ha destinado a pintura y accesibilidad, y ha puesto como ejemplo a Barcelona, que invierte 100 millones, o Sabadell, con 15 millones. «Es necesaria una partida presupuestaria específica para 2027», ha reclamado.

Desde Més, Kika Coll ha subrayado que las temperaturas extremas son cada vez más frecuentes y que la climatización «no es un privilegio, es una necesidad para llevar a cabo las clases con normalidad». Coll ha exigido una planificación general y ha citado las demandas de la FAPA, que aboga por medidas pasivas como toldos, persianas, mejoras de aislamiento térmico y más vegetación. La concejala de Podemos, Lucía Muñoz, ha mostrado su preocupación por «el menosprecio a las demandas de profesionales y los alumnos» en aulas con más de treinta estudiantes y temperaturas superiores a los 30 grados.

El debate refleja la división política en torno a la adaptación de los centros escolares al aumento de las temperaturas. Mientras la oposición insiste en la necesidad de inversión y planificación, el equipo de gobierno sostiene que el mantenimiento es su competencia y que la inversión corresponde al Govern balear. La propuesta ha sido rechazada, pero el asunto sigue sobre la mesa ante la proximidad del curso escolar y las previsiones de calor extremo.