La tercera edición del Festival de las Ideas, que se celebrará en Madrid del 17 al 20 de septiembre, ha sufrido un revés significativo: una veintena de participantes ha suspendido su presencia en el evento. La razón es el patrocinio de la aseguradora Allianz, a la que acusan de comprar bonos con los que Israel ha financiado la adquisición de armamento utilizado en Gaza.
A través de un comunicado, los firmantes han anunciado que suspenden su participación "hasta que el festival no se comprometa públicamente a desvincularse de Allianz y a no aceptar apoyos económicos, ni en esta ni en futuras ediciones, de entidades que colaboran con el Estado de Israel en la destrucción del pueblo palestino". Entre los nombres que han decidido dar un paso al lado se encuentran la comunicadora Inés Hernand, las escritoras Marta Sanz y Alana Portero, los músicos Rodrigo Cuevas y Niño de Elche, el director de cine Rodrigo Sorogoyen, las filósofas Carolina Meloni y Laila Yousef Sandoval, el profesor Juan Evaristo Valls Boix y los periodistas Javier Gallego y Sergio C. Fanjul.
Argumentos de la protesta
En el texto, los firmantes aseguran que la cultura no es un espacio neutro, sino "un campo atravesado por relaciones de poder, intereses económicos y conflictos políticos". En este sentido, valoran que "un Festival de las Ideas que hace del cuerpo su tema central de reflexión no puede, al mismo tiempo, contribuir a blanquear a los actores económicos que permiten que tenga lugar un exterminio, una ocupación y un apartheid".
Los ponentes recuerdan que Allianz es "el mayor comprador mundial de bonos del Estado israelí y, por tanto, financiador fundamental del genocidio en curso". Señalan que el nombre de la aseguradora aparece en el informe de 2025 de la relatora de Naciones Unidas Francesca Albanese, titulado De la economía de la ocupación a la economía del genocidio, precisamente por la compra de esos bonos, cuya inversión se ha multiplicado por tres desde entonces.
La decisión de los participantes no pretende señalar a los organizadores, trabajadores o asistentes del festival, sino que esperan que sirva "para abrir una reflexión colectiva, para que el festival revise sus vínculos y, ojalá, para que dé una respuesta pública, positiva e implicada a este comunicado, que nos permita sumarnos a los debates y hacer de ellos un lugar de pensamiento y de ampliación del espacio democrático".
El Festival de las Ideas, organizado por el Círculo de Bellas Artes y La Fábrica, se enfrenta así a una edición marcada por la controversia, a la espera de una posible reacción por parte de la organización.
