Las comunicaciones entre la entidad pública Casa 47 y la abogada de Urbagestión, a las que ha tenido acceso elDiario.es, revelan que la empresa rechazó todas las propuestas para evitar el desalojo de Maricarmen, una mujer de 87 años con un 50% de discapacidad física. A pesar de las súplicas y ofrecimientos de última hora, el desahucio se ejecutó el pasado 23 de septiembre.
Una mediación fallida
El primer contacto documentado se produjo el 18 de junio, cuando Maribel Ramos, presidenta de Casa 47, contactó personalmente con la abogada de Urbagestión para ofrecer una mediación. Entre las opciones planteadas estaba la compra del inmueble para el parque público de vivienda, lo que habría permitido a Maricarmen permanecer en su casa. Dos días después, la empresa respondió que aceptaba la mediación, pero rechazaba la venta porque era su "única vivienda".
Ante la negativa, Casa 47 intentó mediar en el alquiler. A principios de julio propuso un contrato de siete años con una renta de 1.000 euros mensuales, complementada con una ayuda pública para que Maricarmen mantuviera su pago de 500 euros. Urbagestión acusó recibo y se comprometió a responder, pero a finales de julio, tras varias semanas sin noticias, la entidad pública insistió y recibió una respuesta elocuente: "Mis clientes están de vacaciones".
Últimas súplicas ignoradas
El 22 de septiembre, la noche antes del desalojo, Maribel Ramos envió un mensaje urgente a la abogada de Urbagestión: "Disculpa mi insistencia, pero es urgente hablar con vosotros". En ese mensaje, le informaba de que una donante anónima estaba dispuesta a pagar los 2.600 euros de alquiler que exigía la empresa y que Maricarmen no podía asumir. "Supongo que ya habéis visto la noticia. La donante nos pide hablar contigo o con alguien de la empresa para intentar llegar a un acuerdo. Te ruego, por favor, que al menos escuchéis la propuesta", escribió. La abogada no respondió.
Al día siguiente, ya con el desalojo en marcha, la abogada de Maricarmen solicitó a la empresa un aplazamiento de 15 días para ofrecer "una salida digna" a su clienta. Tras la negativa, pidió una semana, que tampoco fue concedida. Según testigos presenciales, la actitud de Urbagestión sorprendió incluso a una de las representantes de la comisión judicial, que se ofreció a mediar. A las 13:05 horas, un cerrajero rompió la puerta con una radial y Maricarmen fue trasladada en ambulancia al hospital Gregorio Marañón.
Reacciones posteriores
Dos días después del desahucio, Urbagestión hizo público un comunicado en el que ofrecía el inmueble a los servicios sociales del Ayuntamiento de Madrid para que pudiera ponerse de nuevo a disposición de Maricarmen. Horas más tarde, el Consistorio rechazó la propuesta por "inviable" y ofreció una mediación para el lunes siguiente.
Mientras tanto, el Sindicato de Inquilinas ha recibido cientos de correos de personas que se ofrecen a cuidar a Maricarmen, acompañarla en el hospital o acogerla. Desde el hospital, ella ha querido agradecer el apoyo: "No he logrado defender mi casa, pero sí he luchado para que los demás aprendan a luchar por la suya. Mi casa ha sido mi vida y ahora tengo que dejarla atrás. Pero eso no significa que no vaya a seguir peleando. Por favor, luchad".
