La Casa Blanca ha estrenado un canal de vídeo propio que funciona las 24 horas, denominado Trump TV: The Essentials Station, solo unos días después de que el presidente Donald Trump prohibiera el acceso a CNN, MS NOW y Politico. El servicio comenzó a emitir el lunes a las 19:00 hora del Este y su primera retransmisión consistió en un discurso de Trump en Mount Rushmore grabado el pasado 3 de julio.
La nueva plataforma se presenta como una vía para ver "los momentos más importantes" del gobierno "en un solo lugar", según la propia Casa Blanca. Kaelan Dorr, asistente adjunto del presidente, la describió en X como una "retransmisión en directo de los grandes éxitos de la Administración, sin filtros".
Un pulso con la prensa
El lanzamiento llega en medio de una escalada de tensión entre Trump y los medios de comunicación, que ha alterado el sistema tradicional del pool televisivo que distribuye imágenes compartidas de los desplazamientos presidenciales. El lunes, CNN, MS NOW y Politico presentaron una demanda federal contra la Casa Blanca para impugnar su exclusión, alegando que se violaron sus derechos de la Primera Enmienda al retirarles el acceso por sus reportajes.
Horas después, el pool televisivo anunció que suspendería la cobertura de los actos presidenciales en lugar de sustituir a CNN en sus turnos asignados. Este grupo rota habitualmente entre ABC, CBS, CNN, Fox News y NBC, y comparte el material con otras organizaciones.
La decisión del pool quedó patente el lunes por la tarde, cuando Trump celebró una ceremonia de corte de cinta para un nuevo helipuerto en el jardín sur de la Casa Blanca. Sin cámara del pool, el gobierno recurrió a su propia señal de vídeo. Trump habló durante varios minutos, pero sus palabras resultaron difíciles de oír por el ruido de los motores del Marine One. La retransmisión oficial, no obstante, ofreció imágenes del acto.
Reacciones encontradas
El anuncio provocó críticas de quienes califican el canal de medio estatal o controlado por el gobierno, con comparaciones con los sistemas mediáticos de China y Rusia. El exsargento de la Policía del Capitolio Aquilino Gonell lo describió en X como "medio estatal oficial" y añadió: "Literalmente destrozando la constitución".
El diputado demócrata Robert Garcia, miembro de mayor rango del Comité de Supervisión de la Cámara, envió una carta a la directora de Comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, con preguntas sobre la prohibición y solicitó información antes del 5 de octubre. "Los demócratas de Supervisión están investigando el último y más flagrante asalto del presidente Trump a la libertad de prensa", escribió.
En defensa de la medida, el líder de la mayoría republicana en la Cámara, Steve Scalise, declaró en una entrevista en ABC que Joe Biden retiró credenciales de prensa a más de 400 agencias. Preguntado sobre si apoya el veto o si viola la Primera Enmienda, respondió: "Bueno, no sé por qué lo hizo. No sé cuál es el contexto".
Trump justificó su decisión en Truth Social, donde calificó a las "noticias falsas" de "amenaza para la democracia" y prometió recurrir. "Las personas y publicaciones de noticias falsas que solo escriben negativamente, y que violan nuestra seguridad nacional escribiendo historias falsas y difamatorias con 'fuentes' desconocidas, no deberían tener acceso a la oficina más importante del mundo", afirmó.
El lanzamiento de Trump TV no resuelve por sí mismo la disputa legal, sino que ofrece al gobierno otro canal directo para distribuir vídeo del presidente mientras el conflicto por el acceso de la prensa tradicional sigue su curso en los tribunales.
