Trump pide boicotear a Bombardier y escala la guerra comercial con Canadá

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha instado este lunes a iniciar un boicot contra el fabricante aeronáutico y de trenes canadiense Bombardier, en una nueva escalada de la guerra comercial entre ambos países. En un mensaje en Truth Social, Trump afirmó que más del 50% de los ingresos de Bombardier provienen de Estados Unidos y que sus productos no son lo suficientemente buenos.

"¡BASTA YA DE VENDER PRODUCTOS DE BOMBARDIER EN ESTADOS UNIDOS! ¡Sus productos no son lo suficientemente buenos! Más del 50% de sus ingresos proviene de Estados Unidos: viven de los compradores estadounidenses, las empresas estadounidenses, los aeropuertos estadounidenses y los servicios estadounidenses, mientras que Canadá bloquea a nuestros GRANDES bancos y empresas", escribió Trump.

El mandatario también mencionó que Canadá impidió que Gulfstream Aerospace operara en su territorio, calificando la situación de "totalmente injusta". En su mensaje, Trump llamó a comprar productos estadounidenses y volar en aerolíneas de Estados Unidos, bajo el lema "Estados Unidos primero".

Washington y Ottawa mantienen posiciones enfrentadas en política arancelaria tras el fracaso de las últimas conversaciones para rebajar los aranceles impuestos por Estados Unidos. Trump ha planteado subir hasta el 50% los gravámenes a determinados productos canadienses, como vehículos, camiones, componentes de automoción y acero, que entrarían en vigor el 1 de enero de 2027.

Canadá ha anunciado contramedidas arancelarias que comenzarán a aplicarse este martes 8 de septiembre. El paquete contempla recargos de entre el 15% y el 50% sobre productos relacionados con el acero y el aluminio, además de bienes como lácteos, pescado y marisco.

La escalada retórica de Trump contra Bombardier refleja la tensión comercial que persiste entre ambos países, sin que se vislumbre un acuerdo inmediato. La información disponible no detalla las consecuencias concretas para la empresa canadiense ni posibles respuestas adicionales de Ottawa.

La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá sigue marcando la agenda bilateral, con medidas que afectan a sectores clave como la automoción y el acero. Mientras tanto, Bombardier, con una importante presencia en el mercado estadounidense, queda en el centro de la disputa.

Las declaraciones de Trump se producen en un contexto de relaciones bilaterales deterioradas, donde los aranceles y las represalias se han convertido en herramientas habituales. La situación podría tener implicaciones para las empresas de ambos países que dependen del comercio transfronterizo.

Por el momento, no se han reportado reacciones oficiales de Bombardier ni del gobierno canadiense a las declaraciones de Trump, aunque las contramedidas anunciadas por Ottawa sugieren una respuesta firme a las presiones estadounidenses.

La administración estadounidense insiste en que las empresas extranjeras deben fabricar en Estados Unidos si quieren acceder a su mercado, una postura que ha marcado la política comercial de Trump. Esta nueva arremetida contra Bombardier se suma a otras disputas comerciales con Canadá en sectores como la madera y los productos lácteos.

El futuro de las relaciones comerciales entre ambos países dependerá de las próximas negociaciones, aunque las posiciones actuales parecen alejadas de un entendimiento. Mientras tanto, la guerra comercial sigue afectando a empresas y consumidores de ambos lados de la frontera.

La información disponible no precisa si el boicot propuesto por Trump tendrá un impacto real en las ventas de Bombardier en Estados Unidos, pero la empresa canadiense ya enfrenta un entorno comercial adverso por los aranceles existentes.

En resumen, la petición de boicot de Trump contra Bombardier intensifica la guerra comercial con Canadá, con amenazas de nuevos aranceles y represalias por parte de Ottawa. La situación sigue evolucionando, y no se descartan nuevas medidas en los próximos días.