El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado a Canadá con consecuencias "mucho peores" si sus dirigentes no "entran en vereda", en una nueva escalada de la tensión comercial entre ambos países. Trump ha tachado a las autoridades canadienses de "payasos" y ha criticado duramente la gestión del primer ministro Mark Carney y del gobernador de Ontario, Doug Ford.
En una publicación en redes sociales, Trump ha afirmado que "sin Estados Unidos, Canadá no podría sobrevivir; de ahí obtienen todo su dinero". El mandatario ha insistido en que, debido a la "actual mala gestión" de Carney y Ford, "no se les permitirá seguir aprovechándose".
Trump ha señalado que "gran parte de la electricidad, el petróleo y el gas que recibe Canadá se transporta a través de Estados Unidos". Acto seguido, ha advertido: "alguien debería hacer que estos payasos entren en vereda o, de lo contrario, las consecuencias para Canadá serán mucho peores".
JD Vance respalda la presión sobre Canadá
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, ha secundado la postura de Trump en declaraciones a un medio de Maine. Vance ha afirmado que "desafortunadamente para los canadienses, dependen" de la economía de Estados Unidos y, en concreto, del estado de Maine "mucho más de lo que Maine depende de ellos".
"Así que lo que vamos a hacer es imponer reglas justas, obligar a los canadienses a sentarse a la mesa y brindar a las empresas de Maine el mismo trato que les dan a sus propias empresas", ha defendido Vance. El vicepresidente ha descrito este modo de actuar como "justicia básica" y ha subrayado que en Washington tendrán que "ser un poco firmes" para lograrla.
Vance ha estimado que, "a largo plazo", ese trato "será beneficioso para todos en Maine". Las declaraciones de ambos dirigentes se producen el mismo día en que Trump ha anunciado que elevará hasta el 50% los aranceles sobre automóviles, camiones, componentes automovilísticos y acero de origen canadiense a partir del 1 de enero de 2027.
Esta medida llega tras el fracaso de las recientes negociaciones comerciales entre ambos países. Trump ya había afirmado este lunes que "Canadá ya no será tratada como un estado" de Estados Unidos, aunque ha continuado refiriéndose a Carney como "gobernador" en lugar de primer ministro.
La escalada retórica y arancelaria refleja el deterioro de las relaciones bilaterales, con Washington presionando a Ottawa en materia comercial y energética. La información disponible no detalla la respuesta del gobierno canadiense a estas nuevas amenazas.
