Tecnología de espionaje israelí opera en ciudades de EE. UU.

La tecnología de espionaje israelí, desarrollada por la empresa Cognyte, está siendo utilizada por departamentos de policía en Estados Unidos para monitorear teléfonos inteligentes en tiempo real. Esta tecnología, conocida como simuladores de estaciones base (CSS), ha generado preocupación entre defensores de los derechos civiles por su potencial para violar la privacidad.

Cognyte, con sede en Israel, es una de las muchas empresas de vigilancia que han surgido en ese país, considerado un centro neurálgico de la industria del espionaje. La compañía fue fundada por veteranos de la unidad militar israelí 8200, una unidad de inteligencia de señales que ha servido como cantera para la industria privada de seguridad.

Expansión en Estados Unidos

Desde 2023, varios cuerpos policiales locales y estatales en EE. UU. han adquirido tecnología de Cognyte para vigilancia en tiempo real. Entre ellos se encuentran el Departamento de Policía Metropolitana de Washington D.C., el Departamento de Policía de Nueva York y la Policía Estatal de Texas, que aseguró que utiliza el equipo solo para búsqueda y rescate.

La tecnología CSS funciona engañando a los teléfonos para que se conecten a un dispositivo falso que imita una torre de telefonía, permitiendo a los operadores acceder a llamadas y mensajes no cifrados. Además, los simuladores más avanzados pueden operar en bandas de 5G y Wi-Fi, lo que amplía su capacidad de monitoreo.

Antecedentes de abusos

Cognyte y su predecesora Verint han sido acusadas de facilitar abusos contra los derechos humanos en varios países. Una investigación de Haaretz en 2018 señaló que los equipos de Verint fueron utilizados por gobiernos autoritarios para perseguir a disidentes y comunidades LGBTQ+. En 2020, documentos publicados por un grupo de derechos humanos indicaron que Cognyte vendió su software a la junta militar de Myanmar, que lo usó para vigilar a sus ciudadanos.

La Fundación Fronteriza Electrónica (EFF) ha documentado que los simuladores de estaciones base se utilizan en más de 80 departamentos de policía en EE. UU., a menudo en operaciones encubiertas sin órdenes judiciales. Esto ha llevado a expertos como Chip Gibbons, de Defending Rights and Dissent, a cuestionar si estas prácticas violan la Cuarta Enmienda.

Preocupaciones sobre la privacidad

Gibbons señaló que estas tecnologías tienden a recopilar más datos de los necesarios, lo que podría constituir una violación de las protecciones constitucionales. También expresó inquietud por el origen israelí de la tecnología, dado que Israel tiene un historial de vigilancia permisiva y de probar sus productos en poblaciones palestinas.

A pesar de las controversias, Cognyte ha ganado contratos recientes con agencias estadounidenses, desplazando a otros proveedores. La empresa ofrece una plataforma de análisis de datos llamada NEXYTE, que combina información pública con archivos policiales para generar puntuaciones de amenaza, aunque no está claro si esta herramienta está incluida en los contratos de CSS.

La adopción de esta tecnología plantea interrogantes sobre el equilibrio entre seguridad y privacidad, y sobre la responsabilidad de las empresas que venden herramientas de vigilancia a gobiernos con antecedentes de abusos. Mientras tanto, los departamentos de policía continúan incorporando estas capacidades, a menudo sin un debate público adecuado.