SpaceX ha revelado su plan para construir Starbase Louisiana, un nuevo puerto espacial en la isla Pecan, Luisiana, que contará con más de diez rampas de lanzamiento para el sistema Starship. El proyecto, calificado por la empresa como «el mayor puerto espacial privado del mundo», busca satisfacer la creciente demanda de lanzamientos para sus satélites Starlink v3 y los futuros centros de datos orbitales Starmind.
La instalación ocupará una superficie de 506 kilómetros cuadrados, significativamente mayor que la actual Starbase en Boca Chica, Texas, que abarca 1,4 kilómetros cuadrados. A diferencia de Florida, donde SpaceX planea tres rampas adicionales, esta base estará dedicada exclusivamente a un único sistema de lanzamiento de una única empresa.
Un proyecto ambicioso
Starbase Louisiana estará situada en la costa sur de Luisiana, frente al golfo de México, en una zona que actualmente alberga a unos 300 habitantes. SpaceX estima que la construcción generará entre tres mil y diez mil nuevos puestos de trabajo. Las diez rampas se construirán en grupos de dos, replicando la distribución de Starbase Texas, y se complementarán con una gran Gigabay para ensamblar las naves Starship y Super Heavy, así como una Starfactory para producir satélites Starlink.
El propio Elon Musk ha indicado que la zona tendrá más de «una docena de rampas» y que se realizarán más de «30 vuelos de la Starship al día». Esta alta cadencia es necesaria para cumplir con los planes de desplegar un millón de centros de datos orbitales Starmind, que requerirán miles de lanzamientos anuales y la puesta en órbita de miles de toneladas de carga.
Ventajas geográficas y desafíos
Una de las principales ventajas de Starbase Louisiana es su ubicación, que permitirá lanzamientos a órbitas polares o de alta inclinación, algo imposible desde Starbase Texas. Esto es esencial para los satélites Starmind en órbitas heliosíncronas, aunque estos lanzamientos deberán sobrevolar México. Además, la nueva base evitará las limitaciones medioambientales que afectan a Boca Chica, aunque SpaceX deberá enfrentarse a huracanes y a la erosión costera.
Las obras comenzarán el año que viene y, con suerte, el primer lanzamiento será en 2029. El coste estimado del proyecto es de cien mil millones de dólares, una cifra que refleja la magnitud de la iniciativa. Cuando esté construida, SpaceX tendrá, como mínimo, quince rampas para el sistema Starship, consolidando su posición como líder en el acceso al espacio.
