El control del Senado de Estados Unidos en 2026 está más reñido de lo que se anticipaba. Con 53 escaños republicanos en la actualidad, los demócratas necesitan ganar cuatro sin ceder ninguno para hacerse con la mayoría, un objetivo que parecía casi imposible hasta que las encuestas comenzaron a mostrar un panorama inesperadamente favorable. La impopularidad de Donald Trump, con una aprobación del 32% según Reuters, y el desgaste republicano en varios estados clave han convertido lo que debía ser un mapa sencillo para el GOP en un campo de batalla.
Defensa demócrata: pocos sustos
Los demócratas defienden 35 escaños, pero la mayoría están en terreno seguro. Massachusetts, Rhode Island, Delaware, Oregon, Illinois y Colorado se dan por ganados salvo catástrofe. En Nueva Jersey, Nuevo México y Virginia, aunque Trump mejoró en 2024, las encuestas otorgan ventajas cómodas a los candidatos demócratas.
Los focos se centran en cuatro estados:
- Minnesota: Peggy Flanagan mantiene una ventaja constante de 2-3 puntos.
- New Hampshire: Chris Pappas supera por unos cinco puntos al republicano John Sununu.
- Michigan: Abdul El-Sayed, tildado de radical por Fox News, lidera por 2-3 puntos frente a Mike Rogers, lastrado por su residencia en Florida.
- Georgia: Jon Ossoff, con aspiraciones presidenciales, aventaja en más de siete puntos a su rival republicano.
En Maine, la republicana Susan Collins, moderada y superviviente política, va cuatro puntos arriba frente a Troy Jackson, aunque los sondeos en el estado son históricamente erráticos.
Ofensiva demócrata: oportunidades inesperadas
El verdadero giro está en los escaños republicanos. En Carolina del Norte, el demócrata Roy Cooper, exgobernador, lidera por ocho puntos a Michael Whatley. En Ohio, Sherrod Brown, exsenador, saca cinco puntos a Jon Husted. En Texas, el joven James Talarico supera por 2-3 puntos a Ken Paxton, fiscal general con un historial de escándalos. En Alaska, Mary Peltola va un par de puntos por delante de Dan Sullivan. Y en Iowa, Josh Turek, medallista paralímpico, está a tiro de Ashley Hinson.
Los republicanos también enfrentan señales preocupantes en Florida, Kansas y Carolina del Sur, donde los demócratas, aunque con candidatos poco convencionales, se acercan en las encuestas. Incluso en Montana, Idaho y Nebraska, independientes como Dan Osborn compiten con fuerza.
Con seis escaños republicanos en juego y un ambiente nacional favorable, los demócratas podrían lograr una mayoría. El autor estima en un 60% la probabilidad de que controlen la cámara alta en enero. El mapa sigue moviéndose y la incertidumbre es alta, pero la contienda está abierta.
