La divulgadora científica Rocío Vidal, conocida en las redes como 'La Gata de Schrödinger', ha relatado en una entrevista cómo un seminarista la persiguió en una ocasión asegurando que Dios le había encomendado la misión de salvar su alma. La periodista, que acumula 1,7 millones de seguidores en YouTube, Instagram y X, aprovechó la conversación para criticar que los medios den voz a defensores de las pseudociencias y de teorías de la conspiración.
Vidal, de 34 años y nacida en Benicassim, lleva ocho años dedicada a desmontar bulos y a señalar a los 'influencers' que, según ella, manipulan la ciencia para engañar a la gente. En la entrevista, explica que eligió el periodismo por curiosidad y por su interés por la escritura, aunque el salto al audiovisual llegó después, casi por casualidad, cuando trabajaba en una exposición de la Caixa grabando vídeos explicativos.
Una carrera marcada por las amenazas
La divulgadora reconoce que su labor le ha costado insultos, persecuciones y amenazas, y que en ocasiones ha sentido miedo, especialmente cuando recibe mensajes con fotos de su calle. "Esto es lo que sucede cuando denuncias a una secta o te metes con un gurú que vive de engañar a la gente, lo tengo asumido", afirma. Entre las anécdotas que acumula, destaca la del seminarista que la persiguió, un episodio que recuerda con cierta ironía: "¡En qué me vi de quitármelo de encima!".
Vidal también reflexiona sobre el auge de las teorías de la conspiración, que atribuye a que "ofrecen soluciones sencillas a problemas complejos" y juegan con el miedo al vacío. Critica que las redes sociales "no sirven para razonar, solo para polarizar", y que la gente prefiere ver un reel de 30 segundos antes que leer un libro. Asimismo, arremete contra los medios que dan visibilidad a terraplanistas o negacionistas en tertulias, preguntándose: "¿pero qué hacen esas cadenas?".
La periodista asegura que el fenómeno de los gurús espirituales "no para de crecer" y que le alucina el rechazo hacia la intelectualidad que percibe en las redes, donde hay gente que presume de no haber leído un libro en su vida. Pese a todo, considera que su trabajo merece la pena, porque quiere creer que alguien que haya estado a punto de caer en una secta se ha echado atrás tras ver uno de sus vídeos. Eso sí, no piensa dedicarse a esto eternamente: fantasea con un futuro dedicado a escribir libros, que es lo que realmente le atrajo del oficio. La entrevista, publicada en El Periódico, forma parte de una serie de conversaciones con personajes de actualidad, y en ella Vidal deja clara su postura: "La labor del periodista es contar la verdad e incomodar, moleste a quien moleste y cueste lo que cueste".
