Red legal presiona a universidades europeas para mantener lazos con Israel

Una investigación de seis meses revela la existencia de una red coordinada que trabaja para impedir que las universidades europeas rompan sus colaboraciones académicas con instituciones israelíes. En el centro de esa estrategia se sitúa la Asociación de Rectores de Universidades Israelíes (VERA), que ha destinado 687.000 euros a trabajos jurídicos durante los dos últimos años para proteger la participación israelí en programas de investigación europeos.

La ofensiva, desvelada por el consorcio Investigate Europe y Reporters United, implica al bufete bruselense Kesher y al grupo de presión proisraelí ACOM. Mientras VERA ha financiado una batalla legal en 27 universidades de nueve países, ACOM ha presentado demandas contra ocho universidades españolas que decidieron suspender sus vínculos con entidades israelíes tras el inicio de los ataques contra Gaza en octubre de 2023.

La estrategia de VERA y Kesher

Documentos internos obtenidos por los investigadores detallan el modus operandi de esta red. Un archivo titulado VERA State of Affairs enumera las intervenciones de Kesher en centros europeos, que abarcan desde el envío de cartas legales hasta la presión sobre autoridades nacionales. En un informe provisional de enero de 2025, el bufete describe "ataques coordinados de diferentes universidades" y señala como objetivo prioritario a la Universidad de Gante y otras instituciones flamencas.

La presión también se ha ejercido sobre la Universidad de la Sorbona. Según los documentos, Kesher colaboró estrechamente con el embajador israelí en Francia, Joshua Zarka, y contó con el respaldo de destacadas figuras políticas francesas, incluidos antiguos ministros, para retirar del orden del día una moción que buscaba poner fin a las colaboraciones académicas. La propuesta fue finalmente rechazada, aunque tanto la embajada gala como la universidad niegan cualquier tipo de influencia externa.

Durante una sesión parlamentaria en Israel en septiembre de 2025, VERA reconoció haber gastado 800.000 dólares en trabajos jurídicos. "Cada programa Horizonte tiene enfoques específicos en el mundo cibernético, el mundo de la inteligencia artificial", destacó Emmanuel Nahshon, presidente del grupo de trabajo de VERA contra el boicot, quien advirtió que "si no estamos allí, simplemente nos quedaremos atrás".

ACOM y la batalla judicial en España

En el ámbito español, ACOM (Acción y Comunicación sobre Oriente Medio) ha judicializado la decisión de ocho universidades: Complutense de Madrid, Málaga, València, Burgos, País Vasco, Oviedo, La Laguna y Granada. El caso de Granada lleva más de dos años en los tribunales y se encuentra ahora en el Tribunal Supremo, que admitió a trámite el recurso de casación el pasado marzo. No se espera sentencia antes de 2027, pero el fallo podría sentar un precedente para el resto de centros.

ACOM alega que la suspensión de relaciones es "discriminatoria". Según uno de los letrados implicados, la organización cuenta con "una financiación y una capacidad de litigar extraordinarias, lo que le permite contratar a abogados famosos".

La Comisión Europea mantiene su postura

La Comisión Europea ha defendido sistemáticamente la participación israelí en Horizonte Europa, el principal programa de investigación de la UE dotado con 95.000 millones de euros. Hasta la fecha, ninguna institución israelí ha sido apartada por incumplir el artículo 14 del Acuerdo de Subvención, que exige el cumplimiento de "las normas éticas más estrictas".

La entonces comisaria de Investigación, Iliana Ivanova, dejó claro en julio de 2024 que "la terminación basada únicamente en la nacionalidad sería improcedente". Su sucesora, Ekaterina Zaharieva, reiteró a finales de 2025 que "ninguna acción o comportamiento del Estado de Israel puede considerarse automáticamente atribuible a las entidades israelíes".

El profesor Yiorgos Vassalos, de la Universidad Libre de Bruselas, cuestiona el doble rasero: recuerda que la Comisión suspendió 29 proyectos rusos menos de diez días después de la invasión de Ucrania, por un total de 12,6 millones de euros. "Hay tantas pruebas de violaciones de los derechos humanos en Israel que son más de las que podemos encontrar en cualquier otro conflicto", protesta.

Mientras se negocian las normas del próximo Horizonte Europa para 2028-34, la eurodiputada Lina Gálvez reclama situar el artículo 14 "en primer plano" para excluir a Israel desde el principio. Desde VERA, Nahshon advierte: "El verdadero peligro es el próximo Horizonte, porque si la discusión tuviera lugar hoy, de ninguna manera estaría garantizado que Israel fuera aceptado".