Rahola crea una inmobiliaria y alquila su chalé de Cadaqués

Pilar Rahola y su marido, Roberto Cerdán, han dado un paso empresarial antes de desprenderse de su mansión en Cadaqués (Girona). La pareja ha constituido la sociedad Cadac Residences, una mercantil inmobiliaria con la que prevén adquirir activos mientras buscan comprador para su chalé, valorado en 3,7 millones de euros. La periodista figura como socia única y su esposo como administrador.

La sociedad tiene su domicilio en un piso del centro de Sant Cugat del Vallès (Barcelona). Fuentes del sector consultadas explican que crear una empresa para comprar inmuebles "suele tener como objetivo obtener mejores condiciones fiscales que hacerlo como persona física".

Un alquiler bajo lupa

Mientras la venta se concreta, la pareja sigue explotando la propiedad de la Costa Brava. La alquilan en distintas plataformas por cerca de 2.000 euros por noche, pero lo hacen con una licencia de hogar compartido y no con un permiso de vivienda vacacional.

Esa distinción es clave. Un portavoz del Departamento de Empresa y Trabajo ha confirmado que este tipo de licencia exige que el inmueble sea la "vivienda principal o residencia efectiva" del titular, que debe estar empadronado allí. Por tanto, el dueño "debe estar presente durante la estancia del visitante".

El abogado especializado en hogar compartido Dylan Tarín incide en la misma idea: "compartir casa es alquilar habitaciones, no toda la unidad". Si se arrienda la vivienda completa sin que el titular viva en ella, "podría considerarse un fraude".

Un chalé con historia política

La casa, conocida como Es Cloper, ha sido escenario de encuentros veraniegos de dirigentes independentistas. En agosto de 2016 acogió una paella con Carles Puigdemont, Joan Laporta, Josep Lluís Trapero y Bonaventura Clotet, entre otros. En 2021 repitió con Albano Dante Fachin y Jon Iñárritu, y al año siguiente con Jordi Cuixart e Isona Passola, que se bañaron en su piscina de cerámica valenciana.

La mansión, de 533 metros cuadrados, salió al mercado antes de que Rahola fichara por el Combat Antisemitism Movement para defender el Estado de Israel en Latinoamérica, una labor que ella misma ha situado en "un máximo de seis meses".

El matrimonio, casado en 2001 en el Ayuntamiento de Barcelona, mantiene así dos frentes abiertos: la venta de su histórico chalé y la puesta en marcha de una sociedad inmobiliaria con la que operar en el sector. La operación de alquiler, mientras tanto, queda condicionada al cumplimiento estricto de la licencia de hogar compartido.