Un gesto de Rafael Hernando durante el Pleno del Congreso ha desatado una oleada de críticas en redes sociales. El diputado del PP aparece riéndose y simulando llorar mientras el portavoz socialista Patxi López recordaba la muerte de Aylan Kurdi, el niño sirio de tres años cuyo cuerpo apareció ahogado en una playa de Grecia en 2015. La imagen del pequeño se convirtió en un símbolo de la crisis de los refugiados.
El vídeo con la reacción de Hernando ha sido difundido por la periodista Cristina P. Marcote, que no ha ocultado su indignación: "Impresentables como Rafa Hernando no deberían tener un cargo público. Burlarse de la muerte de aquel niño kurdo que falleció ahogado, Aylan, cuando huía con su familia de la guerra civil en Siria… No tengo calificativos para describir a este ser despreciable". Sus palabras han sido compartidas de forma masiva.
Aylan Kurdi no fue solo una fotografía que recorrió el mundo, sino la representación de miles de familias que huyeron del horror de una guerra buscando una vida a salvo. Reírse, ridiculizar o frivolizar sobre su memoria mientras se debate en sede parlamentaria sobre las políticas migratorias es una falta de respeto hacia las víctimas y hacia la dignidad que debería presidir cualquier debate sobre estas cuestiones.
Un diputado, gobierne o esté en la oposición, tiene la obligación de estar a la altura del cargo que ocupa. Burlarse de la muerte de un niño está muy por debajo de cualquier estándar admisible en el mundo civilizado. El gesto de Hernando ha sido calificado de vergonzoso e impropio de un representante público por numerosos usuarios.
El incidente ocurrió durante el Pleno del Congreso de este jueves, en el que se abordaban cuestiones relacionadas con las políticas migratorias. La reacción del diputado popular ha generado un intenso debate sobre el respeto debido a las víctimas de la crisis de refugiados y sobre la conducta de los representantes públicos en la cámara.
La difusión del vídeo ha provocado que la indignación se extienda más allá de las redes sociales, con numerosas voces pidiendo una explicación por parte de Hernando. Sin embargo, hasta el momento no se ha conocido ninguna disculpa pública por parte del diputado del PP.
Este episodio se suma a otros momentos de tensión en el Congreso, pero la burla hacia la memoria de un niño ha marcado un antes y un después en la percepción de muchos ciudadanos sobre el comportamiento de sus representantes. La imagen de Hernando riéndose mientras se evocaba una tragedia humanitaria ha quedado grabada en la memoria colectiva.
La periodista Cristina P. Marcote, que difundió el vídeo, ha insistido en que "no tengo calificativos para describir a este ser despreciable", reflejando el sentir de muchos que consideran inaceptable la actitud del diputado. El debate sobre la ética en la política y el respeto a las víctimas sigue abierto tras este bochornoso episodio.
