La cantante estadounidense Pink ha salido al paso de la polémica generada por su apoyo al veto del rapero Macklemore en la gira de Ed Sheeran. En un extenso comunicado, la artista ha defendido su derecho a expresar su miedo como madre judía sin ser acusada de complicidad con el genocidio en Gaza. El conflicto, que comenzó con la actuación de Macklemore y su mensaje pro-palestino, ha derivado en un intenso debate sobre la libertad de expresión en el mundo de la música.
El origen de la controversia
Todo se remonta al concierto de Ed Sheeran en Nueva Jersey, donde Macklemore, como telonero, interpretó Hind's Hall, un tema de apoyo al pueblo palestino, acompañado de imágenes de Gaza y un grito de "Palestina libre". La reacción de grupos proisraelíes no se hizo esperar y las promotoras decidieron apartarlo de la gira. Como protesta, el resto de teloneros dimitieron, dejando el Loop Tour en una situación delicada. Macklemore respondió donando un millón de dólares a causas humanitarias en Gaza.
Pink, que había reposteado un mensaje de StopAntisemitism pidiendo la salida del rapero, se convirtió en el centro de las críticas. Acusada de respaldar la censura, la cantante optó por publicar un comunicado de 1.300 palabras para explicar su postura. En él, admitió que compartir publicaciones o memes sarcásticos fue un error: "Compartir una publicación no es una declaración, y un meme no me da carácter".
"Que no me digan que estoy de acuerdo con el genocidio"
Pink quiso dejar claro que no está en contra de la causa palestina ni del activismo de otros músicos. Explicó que su reacción nació del miedo que siente como madre judía. La cantante, que ha sido embajadora de UNICEF durante más de una década, insistió en que señalar la preocupación de las familias judías no debería equipararse automáticamente a apoyar el conflicto. "Lo que necesito es poder decir, como madre judía: 'eso me asustó, y asustó a la gente que quiero', sin que me digan que nuestro miedo es solo propaganda, y sin que me digan que de alguna manera estoy de acuerdo con el genocidio porque me di cuenta", declaró.
Para argumentar su desconfianza hacia Macklemore, Pink recordó un episodio de 2014 en el que el rapero actuó con una nariz postiza aguileña y barba negra, rasgos asociados a caricaturas antisemitas. Aunque Macklemore se disculpó llamándolo un "disfraz aleatorio", la cantante considera que aquel incidente marcó un precedente para la comunidad judía.
Uno de los puntos más criticados por Pink fue cuando Macklemore se dirigió a la audiencia judía del estadio afirmando que su denuncia no iba con ellos. La cantante fue tajante: "Tú no tienes derecho a decidir eso por nosotros", remató.
El respaldo de una trayectoria activista
Pink también reivindicó su historial de protestas, como su canción Dear Mr. President contra la guerra de Irak en 2006. "He defendido a la gente de otros durante toda mi carrera, y sé exactamente lo que cuesta. Y ahora estoy defendiendo a mi propia gente, y pensé que sabía de antemano lo solitario que sería", afirmó. A pesar de sus explicaciones, la artista sigue dividiendo opiniones, y el público no termina de decidir si sus disculpas son sinceras o un intento de frenar las críticas. Ella misma aseguró que no repetirá el eslogan de nadie "para recuperar seguidores".
