En una entrevista ofrecida en Argentina en 1988, Paco de Lucía reveló que su padre le aconsejó de pequeño que no estudiara música, porque si aprendía iba a perder la espontaneidad. El guitarrista, sin embargo, no siguió ese consejo y decidió profundizar en el lenguaje musical por su cuenta.
Durante el programa Con ustedes, presentado por el periodista Fernando Bravo, el artista de Algeciras explicó que en su entorno flamenco tradicional era habitual considerar que el conocimiento formal podía restar frescura al toque. "Mi padre me decía de pequeño que no estudiara música, porque si aprendía iba a perder la espontaneidad", comentó.
A pesar de esa advertencia, Paco de Lucía tomó la decisión de aprender solfeo. "Un día estaba en mi casa y ahí en la biblioteca un libro de solfeo y pensé que con eso, con las partituras, podía mirarlo y saber qué quiere decir cada cosa y voy descifrándolo, y así lo hice", recordó.
El proceso no fue inmediato ni sencillo. El guitarrista lo describió como un trabajo largo, casi de investigación personal: "Fue un trabajo de muchísimo tiempo, pero fue una satisfacción porque ha sido la única vez que yo he trabajado en serio".
Paco de Lucía contrapuso ese esfuerzo consciente al resto de su trayectoria, que definió como más intuitiva: "Yo siempre he tocado la guitarra como una cosa natural, me la agarraba para divertirme".
El encuentro con otros músicos
Su relación con la música se amplió al entrar en contacto con intérpretes de formación académica. "Empecé a tocar con gente que sí sabe mucha música como Chick Corea, un pianista increíble, o Larry Coryell, Di Meola… y al principio me sentía hasta ridículo", confesó.
Ese choque inicial se convirtió en un punto de inflexión. "Poco a poco fui entendiendo cómo se tocaba y aprendí mucho con esta gente", explicó.
El guitarrista también reflexionó sobre la transmisión del conocimiento. Para él, la música no se agota en la teoría, sino en la experiencia acumulada. "La gente tiene que escuchar los discos 100 veces, hasta que vaya agarrando lo que le gusta", señaló.
La influencia paterna
Paco de Lucía conectó su historia personal con su evolución artística. Su padre le sacó de la escuela siendo muy joven: "No tengo dinero para pagarte una carrera, así que tú toca la guitarra y trata de tocar bien y ser mejor".
Esa decisión marcó su vida desde los nueve o diez años. Con el tiempo, lo interpretó como una oportunidad: "Ahora estoy contento porque fue muy acertado, porque a los diez años de estar tocando la guitarra eso es fundamental".
El guitarrista, que quería tocar como su ídolo Manuel de Falla, encontró en el solfeo una vía para ampliar su lenguaje sin perder la esencia de su toque. La entrevista, recuperada casi cuatro décadas después, muestra a un artista que supo equilibrar la intuición y el estudio.
La información disponible se limita a los recuerdos del propio Paco de Lucía en esa entrevista, sin aportar más detalles sobre su proceso de aprendizaje o su relación con otros músicos.
