Una niña ceutí de 13 años fue acosada durante una protesta en Ceuta por otros manifestantes que la confundieron con una persona migrante. La menor, de padre vasco y madre ceutí, recibió insultos como 'invasora' y 'tienes tuberculosis'. Su madre ha denunciado los hechos ante la Policía Nacional.
Los hechos ocurrieron durante una manifestación que recorría la ciudad para mostrar preocupación por la vuelta al colegio de los niños. La adolescente, identificada como Soraya Eguizabal El Hamdaoui, se unió a la marcha junto a su prima. En un momento dado, una mujer con una bandera de España le espetó: "Tú de dónde saliste, invasora".
La niña, que es caballa, apodo con el que se conoce a la población natural de Ceuta, fue rodeada por varios manifestantes que le exigían mostrar su DNI para demostrar que era española. Uno de los asistentes incluso le puso una bufanda con la bandera de España para "evitar" los ataques.
La madre de la menor, Fatima El Hamdaoui, relató que bajaron corriendo al enterarse de lo sucedido. "Cuando llegamos a la altura de la playa del Tarajal, un hombre empezó a llamarla 'invasora' y a hacerle fotos a la niña", explicó. La madre mostró su DNI al hombre, pero la esposa de este continuó increpando a la menor con frases como "yo la vi entrar ayer".
La niña explicó que decidió unirse a la protesta porque escuchó que era por los menores. "Llamé a mi prima porque nunca había ido a una manifestación y pensé que era importante, porque a veces sí tengo miedo de esta situación", dijo. La adolescente, que empezará el instituto este martes, confesó sentir miedo "por las dos partes", tanto por los ceutíes como por los migrantes.
La madre denunció que, pese a informar a los agentes policiales durante la marcha, no se actuó contra los agresores. "Yo entiendo que en esas circunstancias hay que proteger a una menor, esperaba que se expulsase a la persona que atacó e insultó a una niña o cogiese los datos, pero no fue así", indicó. Finalmente, se dirigió a comisaría para registrar la denuncia.
La mujer, también ceutí, mostró su decepción por la actitud de algunos vecinos hacia la comunidad musulmana. "Se quejan de que no participa mucho la comunidad musulmana en las protestas, pero por estas cosas no me voy a encargar de que ninguna comunidad venga", apuntó.
Durante la misma protesta, se registraron otros incidentes similares. Una de las periodistas que cubría la marcha fue increpada con gritos de "Puta mora, periodista" tras entrevistar a migrantes. En otra manifestación anterior, una decena de vecinos profirió insultos racistas contra personas racializadas que observaban el mar en el puerto.
La madre de la niña calificó lo ocurrido como "lo más indignante que he podido vivir". "Estoy en contra de lo que ha pasado en mi tierra, pero siempre he dicho, esta gente no tiene la culpa, no tenemos que tratarlos mal. Y ahora atacan hasta a mi hija que es caballa", lamentó.
Los hechos han puesto de manifiesto la tensión que se vive en Ceuta tras la llegada de migrantes a finales de julio. La niña, que vestía un chándal, cree que su aspecto pudo influir en la confusión. "Se fue con un chándal, ella es muy morenita de piel y la llamaron invasora", explicó su madre.
La adolescente, que se mostró afectada por lo sucedido, dijo que ahora le preocupa ir al instituto. "No me sentía segura para ir al instituto y ahora me va a confundir la gente de mi misma ciudad. Da miedo, pero estoy siempre con mi madre", sostuvo.
La denuncia presentada por la madre recoge los insultos y las amenazas sufridas por la menor. Los agentes de la Policía Nacional han iniciado las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y localizar a los responsables de los insultos.
Este caso se suma a otros episodios de racismo y discriminación documentados en las protestas que se vienen celebrando en Ceuta. La comunidad musulmana de la ciudad ha denunciado en varias ocasiones sentirse señalada y excluida por parte de algunos sectores de la población.
La madre de la niña espera que la denuncia sirva para que se tomen medidas y se eviten este tipo de situaciones en el futuro. "Lo de ayer ha sido lo más indignante que he podido vivir", reiteró, mostrando su preocupación por la división que estos incidentes están generando en la sociedad ceutí.
Mientras tanto, la menor intenta retomar su vida con normalidad, aunque reconoce que los hechos le han afectado. "Es verdad que tenía mucho miedo de los migrantes, pero no me han hecho nada. Solo sentía que miraban raro, pero no ha pasado más. Solo me han hecho los manifestantes", dijo la niña, que espera que la situación se calme y poder acudir al instituto sin temor.
La denuncia presentada por la madre de la niña acosada por manifestantes en Ceuta pone de relieve la necesidad de proteger a los menores y de actuar contra los discursos de odio que están emergiendo en el contexto de la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma.
