
Los barcos cosidos: una técnica milenaria de construcción naval
La técnica del cosido de tablas para construir embarcaciones representa uno de los métodos más antiguos de la construcción naval. Utilizada por diversas culturas del Mediterráneo y otros océanos, este sistema de unión de maderas mediante cuerdas vegetales ha dejado un importante legado arqueológico. Su estudio revela la ingeniería naval de civilizaciones como la egipcia y la griega, así como su pervivencia en regiones del océano Índico y Pacífico.
Antes de la aparición de las tablas de madera, las primeras naves eran monóxilas, talladas en un solo tronco, o pequeñas embarcaciones de pieles, que no requerían técnicas de unión. Sin embargo, al comenzar a fabricarse embarcaciones con tablas, surgió la necesidad de unirlas firmemente. El método del cosido fue la solución inicial.
El proceso del cosido
El cosido consistía en realizar perforaciones oblicuas en los cantos de las tablas, por donde se pasaban cabos hechos de fibras vegetales. Luego, se introducían clavijas en los orificios para fijar la cuerda de manera permanente. En el Mediterráneo, los antiguos egipcios y los griegos fueron dos de las culturas que más emplearon esta técnica. Un ejemplo destacado es la nave funeraria de Keops, que muestra claramente este sistema.
El sistema de cosido griego arcaico incluía elementos como tetraedros, bandas de tela impermeabilizadas y marcas de ubicación, todos coordinados para lograr una sólida fijación del casco. Las embarcaciones debían resistir el impacto de las olas, que provocaban deformaciones como el quebranto y arrufo. Este método se mantuvo en naves helenas posteriores, como la Jules Verne 9 o Gela I.
Evidencias arqueológicas
Actualmente, el barco cosido a mano más antiguo del Mediterráneo es el pecio de Zambratija, en Croacia, datado entre los siglos XII y X a.C. Su descubrimiento confirma la antigüedad y difusión de esta técnica. También se han hallado embarcaciones cosidas en el océano Índico, como los mtepes, y en el Pacífico, lo que demuestra que el cosido no se limitó a una región o época concreta.
Coexistencia con otros sistemas
Aunque el cosido fue ampliamente utilizado, no fue el único sistema de unión. Antes de nuestra era ya se conocía el sistema de espiga y mortaja, empleado por los fenicios y que tenía su origen en el antiguo Egipto. Este método coexistió con el cosido griego durante años, hasta que los romanos adoptaron el primero y lo denominaron punicana coagmenta. Con el tiempo, las cuadernas se convirtieron en el elemento fundamental del esqueleto de la nave, dando lugar al sistema mediterráneo de construcción naval.
La transición entre técnicas no fue uniforme: en algunas regiones se adoptaron rápidamente las nuevas innovaciones, mientras que en otras se mantuvieron los métodos tradicionales. Factores como el tipo de navegación (ríos, lagos, mares u océanos) determinaban qué técnica resultaba más adecuada.
Legado y continuidad
El método del cosido no desapareció por completo. En diversas partes del mundo, especialmente en el sudeste asiático y el océano Índico, se ha continuado utilizando hasta tiempos recientes. La construcción de barcos cosidos representa un patrimonio cultural y técnico que refleja la adaptación de las comunidades a sus entornos marítimos. Su estudio permite comprender la evolución de la carpintería de ribera y la ingeniería naval a lo largo de la historia.
Por Redacción Tus Noticias Today
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