En una inusual muestra de consenso, los principales líderes de laboratorios de inteligencia artificial de Estados Unidos han respaldado la necesidad de desacelerar el desarrollo de esta tecnología. La chispa fue el pronunciamiento de Dario Amodei, CEO de Anthropic, quien el sábado afirmó estar "convencido" de que se requiere moderar el ritmo para evitar desastres. Su llamado resonó de inmediato entre sus pares.
Sam Altman, CEO de OpenAI, se sumó rápidamente al respaldo. A través de X, expresó: "I agree with Dario that we need to pace the frontier". Además, anunció que OpenAI se comprometería, al igual que Anthropic, a integrar evaluadores de seguridad externos con acceso a nivel de empleado dentro de la empresa.
El respaldo no se limitó a Altman. Elon Musk, CEO de SpaceXAI, quien rara vez coincide con Altman, también apoyó las propuestas de Amodei ese mismo sábado. En una publicación en X, escribió: "Dario is right".
Otros referentes de la industria se pronunciaron en la misma línea. Clement Delangue, CEO de Hugging Face, informó que su compañía lanzará una "open alignment initiative" y solicitó ser incluida entre los laboratorios que emplean evaluadores de seguridad externos. Andrej Karpathy, investigador de IA y exejecutivo de OpenAI y Tesla, también avaló el plan de Amodei para monitorear mejor el desarrollo y garantizar la seguridad: "I love this and really hope we can come together as an industry and make it happen", dijo en X.
Un frente común por la seguridad
El movimiento refleja una creciente preocupación por los riesgos asociados a la inteligencia artificial sin control. La propuesta de Amodei incluye no solo reducir la velocidad de desarrollo, sino también establecer mecanismos de supervisión independientes que operen desde dentro de las empresas. Esta medida busca asegurar que los avances no comprometan la seguridad global.
Hasta el momento, Demis Hassabis, fundador de Google DeepMind, no se ha pronunciado sobre el llamado específico del sábado. Sin embargo, en julio pasado abogó por una mayor cooperación entre los líderes de IA y los gobiernos. En un extenso post en X, señaló: "That calls for public policy that promotes innovation while also incentivizing responsibility and security, fosters international collaboration on key safety issues, and encourages careful consideration of how AI is deployed for the benefit of society".
El respaldo mayoritario sugiere un posible punto de inflexión en la industria, que hasta ahora priorizaba la velocidad de innovación. La discusión sobre cómo implementar estos frenos y evaluaciones externas continúa en desarrollo.
