La violaba mientras dormía: 13 años de engaño

Adelle Overton creyó durante más de una década que había encontrado a la pareja perfecta. Steven Uden, su novio desde 2012, la cuidaba, la acompañaba y parecía quererla sin reservas. Pero en 2025, una confesión destruyó esa imagen para siempre: Uden admitió que la había violado mientras dormía, aprovechando la medicación que él mismo le administraba.

La revelación no fue repentina. Overton, de 46 años, había despertado durante una agresión en 2020, mientras recibía quimioterapia por un cáncer de mama. En aquel momento, él lo justificó como un accidente y ella, sumida en el estrés del tratamiento, decidió creerle. "Supongo que era más fácil creer la mentira que afrontar lo que podía significar la verdad", ha explicado.

Una relación aparentemente idílica

La pareja se conoció en 2009 durante el rodaje de una película de zombis en Nottingham. Ambos trabajaban como actores y maquilladores en experiencias de terror, y compartían una vida poco convencional. Comenzaron su relación el 13 de enero de 2012, una fecha que Overton recuerda porque la celebraron con un maratón de la saga Viernes 13.

Según su testimonio, Uden era atento y cariñoso. Cuando a ella le diagnosticaron síndrome de Ehlers-Danlos en 2017 y tuvo que abandonar su trabajo, él dejó su empleo para convertirse en su cuidador. "Hacía prácticamente todo por mí", relata. Sin embargo, con el tiempo, Overton empezó a identificar comportamientos controladores, como cuando él hablaba por ella sobre lo que podía o no hacer.

Tras la agresión de 2020, Overton comenzó a sufrir problemas para dormir y pesadillas relacionadas con abusos sexuales del pasado. "Creo que, en algún lugar de mi mente, mi cerebro ya no se sentía seguro mientras dormía", señala. Aun así, no sospechó de Uden hasta 2025, cuando él, en tratamiento por un tumor intestinal, le confesó que no la había cuidado bien durante su enfermedad.

Esa conversación, que se prolongó durante dos días, terminó con Uden admitiendo lo que había hecho. Overton se sintió traicionada y horrorizada, pero no rompió la relación de inmediato: dependía de él para muchas cosas y aún lo quería. Fue en una terapia grupal donde una terapeuta la hizo reaccionar: "Lo echas de casa y llamas a la policía", le dijo.

Confesión ante la policía y condena

El caso fue asignado a la sargento detective Eleanor Kirton, de la Policía de Derbyshire. Tras entrevistar a Overton, los agentes arrestaron a Uden. "Cuando lo interrogué, confesó inmediatamente", explica Kirton. "Reconoció desde el primer momento que la había violado, algo muy poco habitual en este tipo de investigaciones".

Uden fue acusado de dos delitos de violación, se declaró culpable y fue condenado a seis años y ocho meses de prisión. Según Overton, él le dijo que lo había hecho "siete u ocho veces". La policía no pudo confirmar si la drogaba con su propia medicación, ya que los análisis toxicológicos ya no eran viables, pero Uden sí admitió haberla violado en una ocasión mientras ella estaba bajo los efectos de la quimioterapia.

La hija de Overton, Shari, ha expresado su orgullo por la valentía de su madre. "Puedo ver que su confianza en sí misma ha disminuido muchísimo", dice, "pero también estoy increíblemente orgullosa de ella por haber seguido adelante".

Overton espera que su historia sirva para que otras personas en situación de vulnerabilidad no toleren abusos por parte de quienes las cuidan. "Durante unos meses, después de descubrirlo todo, llegué a pensar que quizá era una especie de compensación por los cuidados que me había prestado", confiesa. "Pero no era así. Y nadie más se la debe tampoco".

Uden cumple actualmente su condena, mientras Overton sigue reconstruyendo su vida y alzando la voz para que casos como el suyo no queden impunes.