La guitarra de Anguita que aún suena en Durutti Column

En junio de 1985, en el marco del hermanamiento entre Córdoba y Manchester, el entonces alcalde Julio Anguita entregó a Vini Reilly una guitarra española construida por el artesano cordobés Juan Montero. Cuarenta años después, la publicación de 'Renascent', el primer disco de The Durutti Column en 15 años, vuelve a poner el foco sobre aquel instrumento único que ha definido el sonido del músico mancuniano.

La guitarra, una pieza restaurada tras resultar dañada en una reyerta en un tablao flamenco, llegó a Manchester después de un largo viaje desde Córdoba. El encuentro entre Anguita y Reilly, documentado en el filme 'Una guitarra para Durutti' (2008), estuvo marcado por la sorpresa del guitarrista, que apenas acertó a preguntar "Why me?" antes de recibir el instrumento.

Un sonido inconfundible

Desde mediados de los ochenta, Reilly incorporó la guitarra española a su universo sonoro. Aparece en discos como 'The Guitar And Other Machines' (1987) y 'Vini Reilly' (1989), y en 1991 el músico llegó a tocar en el teatro de La Axerquía de Córdoba, un concierto que aún recuerdan los seguidores locales. En una entrevista con The Guardian, Reilly restó importancia a su virtuosismo: "Pásate por cualquier bar de Córdoba, en España, y los tipos que encuentres tocando me harán parecer un estúpido".

En 2011, una página vinculada a Phil Kooky Cleaver anunció la venta de la guitarra de Juan Montero, en un momento en que Reilly atravesaba graves problemas de salud y económicos. Sin embargo, todo apunta a que el instrumento no llegó a venderse: ese mismo año se reeditó 'Vini Reilly' con dos temas titulados 'Juan Montero', y el nuevo álbum 'Renascent' incluye de nuevo acordes de guitarra española.

El regreso discográfico de Reilly, posible gracias al apoyo de sus colaboradores Bruce Mitchell y Keir Stewart, supone un paso más en una carrera marcada por la singularidad y la resistencia. La historia de la guitarra que Anguita puso en sus manos sigue sonando, cuarenta años después, como un símbolo de un vínculo inesperado entre Córdoba y Manchester.