La Fed sube tipos al 4% y desafía a Trump por la inflación

La Reserva Federal de Estados Unidos ha decidido elevar los tipos de interés en 0,25 puntos porcentuales, situando la tasa de referencia en un rango de 3,75% a 4,00%. Se trata del primer incremento desde 2023 y responde a una inflación que volvió a repuntar el mes pasado, impulsada en parte por el conflicto con Irán. La medida, adoptada por unanimidad, contradice las demandas del presidente Donald Trump, que llevaba años pidiendo bajadas.

Decisión unánime y posible ciclo

El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) respaldó la subida sin fisuras y dejó entrever que podrían producirse más ajustes antes de que termine el año. De hecho, todas las proyecciones económicas publicadas junto al anuncio, salvo dos, anticipan un nuevo aumento en lo que queda de 2026. Históricamente, cuando la Fed sube una vez, suele continuar con incrementos adicionales.

"El hecho simple es que la inflación es demasiado alta y lo ha sido durante demasiado tiempo", declaró el presidente de la Fed, Kevin Warsh, en rueda de prensa. "Debemos tener la confianza de que la inflación subyacente se dirige a nuestro objetivo, de forma clara y a suficiente velocidad. Hoy, el FOMC ha decidido que este estándar no se ha cumplido", añadió.

La decisión responde a lecturas de inflación elevadas, con la guerra con Irán presionando al alza los precios. El comunicado oficial del banco central señaló que "la incertidumbre sigue siendo elevada, en parte debido a los acontecimientos geopolíticos. La acción de política de hoy apoyará un retorno más oportuno al objetivo del 2 por ciento del Comité".

Trump reacciona con exigencia de bajadas

El presidente Trump ha reclamado durante años tipos más bajos. A principios de febrero, declaró que Warsh no habría obtenido la nominación para presidir la Fed si no hubiera querido reducirlos. Tras conocerse la subida, Trump exigió: "¡BAJEN LOS TIPOS DE INTERÉS PARA LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, Y RÁPIDO!".

El mandatario sostuvo que la tasa de referencia "debería ser del 1% o menos", argumentando que su país tiene "el mejor crédito del mundo". Sin embargo, esto no es exacto: varias naciones, como Canadá, Australia y Alemania, tienen mejor calificación crediticia según S&P.

Impacto en los mercados y perspectivas

Tras el anuncio, los principales índices bursátiles revirtieron sus ganancias iniciales. El S&P 500 cerró con una caída del 0,4%, el Nasdaq Composite terminó plano y el Dow Jones perdió 630 puntos, lastrado por descensos en IBM, Goldman Sachs, Boeing y American Express. El rendimiento del bono del Tesoro a 30 años bajó ligeramente, pero se mantiene en máximos de varios años; el de 10 años, que había caído durante la jornada, volvió a acercarse a su nivel más alto desde 2007.

Warsh atribuyó la subida de los rendimientos de los bonos a tres factores: la fortaleza económica, la situación en zonas conflictivas como Irán y Ucrania, que restringen el suministro energético global, y la competencia por capital de las empresas de inteligencia artificial. El presidente de la Fed también quiso acotar el alcance de su poder: "No podemos afectar ningún precio individual, ya sea el del petróleo o el de los alimentos en la tienda", afirmó. "Pero lo que sí podemos hacer, y haremos, es asegurarnos de que cualquier cambio en los precios relativos no se extienda ni tenga efectos de segundo y tercer orden en la economía".

La subida de tipos supone un giro en la política monetaria estadounidense y un pulso directo con la Casa Blanca, que sigue presionando por una flexibilización que, por ahora, la Fed rechaza de plano.