La deuda pública española se colocó en julio en el 99,9% del PIB, lo que supone bajar del umbral del 100% por primera vez desde febrero de 2020, justo antes de que estallara la pandemia de la covid. El importe total asciende a 1,74 billones de euros, un 3,8% superior al registrado un año antes, según los datos provisionales publicados por el Banco de España.
El pico histórico se alcanzó en marzo de 2021, cuando la deuda escaló hasta el 124% del PIB por los gastos destinados a afrontar la crisis sanitaria. En apenas doce meses, el indicador subió más de 25 puntos porcentuales. Desde entonces, la tendencia ha sido de descenso gradual, impulsada también por el crecimiento de la economía.
Desglose por administraciones
El Estado concentra la mayor parte del pasivo, con 1,58 billones de euros en julio, equivalentes al 91% del PIB y un 4,2% más que el año anterior. Las comunidades autónomas suman 349.000 millones, un 20% del PIB, con un avance interanual del 2,7%. Los ayuntamientos, por su parte, reducen su deuda hasta los 22.000 millones, un 1,2% del PIB y un 7,9% menos que un año antes.
El apartado más desfavorable corresponde a la Seguridad Social, cuya deuda creció un 7,9% hasta los 136.000 millones de euros. El Banco de España atribuye este aumento a los préstamos que el Estado concede a la Tesorería General para cubrir su desequilibrio presupuestario.
En cuanto a los plazos, la mayor parte del pasivo está emitido a largo plazo: 1,46 billones de euros, frente a unos 90.700 millones a corto. La institución también detalla 172.860 millones en préstamos a largo plazo y 5.290 millones a corto.
La bajada del 100% llega en un contexto en el que el coste de las nuevas emisiones de deuda repunta a escala global, ante el temor a una inflación más persistente por el impacto de la guerra en Oriente Medio. El dato conocido este jueves refleja una mejora del ratio, aunque el volumen absoluto de deuda sigue creciendo.
