La casita: el chalé de lujo de 2.000 m² que usa el Gobierno de Ayuso

El Gobierno de Ayuso utiliza un chalé de lujo de 2.000 metros cuadrados en Manzanares el Real, conocido como 'La casita', para reuniones de trabajo. La propiedad, oficialmente Residencia de Santillana, pertenece al Canal de Isabel II y ha sido escenario de encuentros del Ejecutivo madrileño.

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha retomado su agenda tras el parón veraniego y el pasado jueves se reunió con su equipo en este enclave. El encuentro sirvió para ultimar un presupuesto "histórico" para 2027, el cuarto de su legislatura, según avanzaron fuentes de la administración regional.

Características del inmueble

El chalé se sitúa cerca del embalse de Santillana, en un paraje de gran valor ecológico. Dispone de dos plantas, siete habitaciones, porches, baños y un amplio jardín, con vistas extraordinarias al embalse. Fue construido en la década de los 60 y forma parte del patrimonio inmobiliario del Canal de Isabel II, la empresa pública dependiente de la Consejería de Medio Ambiente.

Aunque actualmente se usa como espacio de trabajo, arrastra fama de haber acogido fiestas en el pasado. Algunos dirigentes lo habrían utilizado con fines privados, y se ha especulado con que fuera escenario de encuentros entre Ignacio González y Francisco Granados para repartir comisiones de la trama Gürtel, aunque no hay pruebas.

Uso por parte del Gobierno regional

Diferentes gobiernos regionales han utilizado periódicamente 'La casita' para citas privadas y encuentros de trabajo. En lo que va de año, Ayuso ha visitado el lugar cuatro veces: además de la reciente, celebró reuniones de su Consejo de Gobierno en enero y abril. En una ocasión anterior, la agenda se centró en la Inteligencia Artificial y su aplicación para optimizar la atención a la ciudadanía, con una inversión de 25 millones de euros en soluciones tecnológicas.

El sitio también ha servido de alojamiento a personalidades internacionales, como el opositor venezolano Juan Guaidó, que se hospedó allí con su padre. No hay registros públicos sobre el número total de visitantes, y datos publicados por medios señalaban en 2024 un presupuesto anual de mantenimiento de 178.103 euros.

La información disponible no detalla más usos o controversias recientes, pero el chalé sigue siendo un punto de encuentro habitual para el Ejecutivo madrileño en momentos de tensión política, como la compra del ático de Chamberí.