Alt-Karim Khan destituido: el fiscal que pidió cuentas a Israel fue apartado por presiones

Karim Khan destituido: el fiscal que pidió cuentas a Israel fue apartado por presiones

Karim Khan destituido: el fiscal que pidió cuentas a Israel fue apartado por presiones

La destitución de Karim Khan como fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI) marca un hito en la historia de la justicia internacional. Khan había presentado órdenes de detención contra el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y su exministro de Defensa Yoav Gallant por el genocidio en Gaza, convirtiéndose en la mayor amenaza judicial para Israel desde el inicio del conflicto. Su salida, orquestada por una intensa campaña de presión israelí y respaldada por Estados Unidos, ha suscitado debates sobre la independencia de la CPI.

Una campaña sin precedentes

Israel no ocultó su papel en la destitución de Khan. A diferencia de acciones pasadas, esta vez reivindicó abiertamente su autoría. Envió un equipo del Mossad a La Haya, donde reside Khan, para intimidarlo. También transmitió mensajes a través de un abogado británico, y el propio Netanyahu «reveló» que otras cuatro mujeres se disponían a testificar contra el fiscal, aunque nunca ocurrió.

La presión incluyó una ofensiva mediática en medios como The Wall Street Journal, Associated Press, The Guardian y CNN. David Cameron, entonces ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, advirtió a Khan que el país retiraría la financiación a la CPI si se emitían las órdenes. Senadores republicanos estadounidenses le dijeron: «Si te enfrentas a Israel, nosotros nos enfrentaremos a ti».

Un proceso judicial viciado

Las acusaciones contra Khan fueron investigadas durante más de un año por la Oficina de Servicios de Supervisión Interna (OIOS) de la ONU. Esta oficina formuló 137 conclusiones, ninguna de las cuales constituía una conducta indebida. Un tribunal de tres jueces internacionales de alto rango designados por la Asamblea de los Estados Partes (ASP) revisó las pruebas y determinó que no demostraban «conducta indebida ni incumplimiento del deber».

Sin embargo, la Mesa Política de la ASP, compuesta por antiguos diplomáticos, ignoró el dictamen jurídico y decidió volver a juzgar las acusaciones por su cuenta. Para destituir a Khan, la Mesa negó a él y a sus abogados el derecho a un proceso justo. Modificaron el motivo de la destitución sin consultárselo: inicialmente se le acusó de tocamientos y luego de violación, pero finalmente fue suspendido por mantener una «relación sexual consentida» con la denunciante, un cargo que nunca se le había imputado. También cambiaron las normas de votación para asegurar su salida.

Khan declaró a Middle East Eye: «Es un proceso creado a medida para Khan… específico para mí».

El papel de Estados Unidos e Israel

El Departamento de Estado de EE.UU. celebró la destitución. Su portavoz, Tommy Pigott, afirmó: «Karim Khan es un ejemplo paradigmático de la corrupción y el abuso de su supuesta autoridad por parte de la CPI». Marco Rubio, secretario de Estado, lleva a cabo una campaña para desmantelar la CPI «ladrillo a ladrillo».

El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, desempeñó un «papel activo» en la decisión, supervisando un grupo de trabajo específico para asegurar la destitución. Netanyahu, que acogió con satisfacción la decisión, habló con Rubio sobre «dar el golpe de gracia a la CPI».

Consecuencias para la justicia internacional

La destitución de Khan ha paralizado el trabajo de la CPI en relación con Israel. La Fiscalía intentó en abril emitir una orden de detención contra el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, y preparaba otra contra Itamar Ben Gvir, pero esas solicitudes estaban listas antes de que Khan se tomara una excedencia en mayo de 2025 y desde entonces no ha habido novedades. Las órdenes originales contra Netanyahu y Gallant siguen vigentes, y solo los jueces pueden revocarlas, pero los recursos israelíes podrían retrasar una resolución definitiva hasta 2027.

Animados por la destitución, destacados abogados proisraelíes amenazan ahora a otros objetivos, como Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para los territorios palestinos ocupados. Hillel Neuer, director de United Nations Watch, publicó: «Se acabó la inmunidad para los funcionarios internacionales que abusan de sus cargos […] Tú eres la siguiente, @FranceskAlbs».

El legado de Khan

A pesar de su salida, Khan deja un legado imborrable. Las órdenes de detención contra Netanyahu y Gallant son, hasta la fecha, la respuesta más seria y significativa de la comunidad internacional al genocidio en Gaza. Una encuesta de YouGov mostró que el 46% de los adultos estadounidenses cree que las autoridades deberían detener a Netanyahu cuando visite el país. El alcalde de Londres, Sadiq Khan, afirmó que Netanyahu es un criminal de guerra y no es bienvenido en la ciudad.

Khan se atrevió a plantar cara a los poderosos para buscar justicia para las víctimas, y ese será su verdadero legado. Sin embargo, su destitución envía una señal preocupante: cuando los Estados miembros de la CPI se ven sometidos a presión, ceden, incluyendo a muchos del Sur Global. La justicia internacional ha sufrido un duro golpe.

Por Redacción Tus Noticias Today

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