El Gobierno de Líbano ha denunciado este viernes que el Ejército de Israel ha incendiado por completo el hospital público de Meis al Yabal, situado en la gobernación de Nabatiyé, en el sur del país. El Ministerio de Sanidad libanés ha calificado el ataque de "crimen bárbaro" y ha subrayado que se produce pese al alto el fuego en vigor.
El centro sanitario, ubicado en una localidad sobre la Línea Azul que separa ambos países, prestaba servicio al distrito de Marjayún desde su fundación en 2002. Según el comunicado difundido por la agencia estatal NNA, el hospital había sido restaurado y equipado tras los primeros enfrentamientos entre Israel y Hezbolá para funcionar como refugio seguro para la población desplazada y quienes resisten en las zonas fronterizas.
"Crimen de guerra en toda regla"
El Ministerio de Sanidad ha tildado lo ocurrido de "ataque flagrante, brutal e indignante" y ha asegurado que el hospital "está siendo objeto de una destrucción sistemática que refleja bancarrota moral y una criminalidad intrínseca" por parte de Israel. La cartera ministerial ha reprochado que no se conformara con haberlo ocupado y convertido en cuartel militar, sino que ahora lo ha incendiado por completo, privando a la población del sur de su derecho a la hospitalización y la atención médica.
"Atacar instituciones médicas y personal sanitario constituye un crimen de guerra en toda regla y una violación flagrante del Derecho Internacional", ha recordado el Ministerio, que ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que "rompan de inmediato su sospechoso silencio y exijan responsabilidades a la ocupación por sus reiterados crímenes contra el sector sanitario libanés".
Asimismo, ha asegurado que "estos actos criminales no doblegarán la voluntad de resistir, y el Ministerio seguirá cumpliendo con su deber nacional y humanitario y apoyando a nuestra gente en el sur con todos los medios disponibles, sin importar los sacrificios".
El ataque se produce a pesar del principio de acuerdo alcanzado el 26 de junio con la mediación de Estados Unidos, que sentaba las bases para un alto el fuego permanente e incluía el restablecimiento de la soberanía libanesa en el sur del país, aunque también el desarme de Hezbolá, que ha rechazado de pleno tal medida. Desde entonces, Israel ha alegado razones de seguridad y la negativa de Hezbolá al acuerdo para justificar la continuación de sus operaciones militares en el sur de Líbano, en el marco de la nueva invasión desatada después de que el grupo lanzara proyectiles contra el país en respuesta a la ofensiva conjunta lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
