El Ejército israelí mató este jueves a un joven palestino en un ataque contra su vehículo en el centro de la Franja de Gaza y, horas después, bombardeó el automóvil en el que su familia transportaba el cadáver, dejando a siete personas en estado crítico. La víctima, identificada como Jabr Kamal Moqbel, de 34 años, falleció en el primer ataque, ocurrido al mediodía en la localidad de Zawayda, en la gobernación de Deir el Balah.
El segundo ataque se produjo cuando los familiares de Moqbel, originarios de la ciudad de Gaza, se desplazaron desde el norte hasta Deir el Balah para recuperar el cuerpo de la morgue. A su regreso, cuando ya habían alcanzado el barrio de Sheij Ajleen en la capital gazatí, su vehículo fue bombardeado por Israel, hiriendo a un total de 14 personas, siete de ellas en estado crítico, según fuentes del Hospital de Al Aqsa y de los servicios de emergencia.
Más víctimas y una crisis humanitaria sin precedentes
Además de Moqbel, otro gazatí falleció este jueves por disparos del Ejército israelí al oeste de la ciudad de Zahra, en el centro del enclave, y otras cinco personas resultaron heridas, una de ellas en estado crítico, en un tercer ataque contra la sureña ciudad de Jan Yunis.
Desde el inicio de la ofensiva israelí, más de 73.900 palestinos han muerto, incluidos más de 20.000 niños y adolescentes, mientras que más de 175.000 han resultado heridos. Pese al alto el fuego, más de 1.400 palestinos, entre ellos cientos de niños, han perdido la vida a manos de Israel, según el Ministerio de Sanidad gazatí. La situación humanitaria se agrava: 1,98 millones de palestinos en Gaza, el 94 % de la población, aún necesitan refugio y asistencia básica, de acuerdo con un informe liderado por el Consejo Noruego para Refugiados (NRC).
Abbas denuncia el "plan colonial maligno" de Israel
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, intervino este jueves por videoconferencia ante la Asamblea General de la ONU, por segundo año consecutivo debido a las restricciones de Estados Unidos, y denunció el "plan colonial maligno" que Israel ejecuta con la connivencia internacional. "¿A qué está esperando para proteger al pueblo palestino?", preguntó.
Abbas lamentó que Washington haya impedido de nuevo la presencia de la delegación palestina en la sede de Naciones Unidas y recordó que denegarles el acceso "constituye una violación de la obligación de Estados Unidos como país anfitrión". Asimismo, advirtió que el pueblo palestino afronta "uno de los momentos más peligrosos de su historia" y denunció que la "guerra genocida" de Israel en Gaza "ha creado una catástrofe humanitaria sin precedentes", mientras que en Cisjordania el "terrorismo de los colonos" no deja de escalar.
El líder palestino instó a la comunidad internacional a actuar: "¿Cuánto tiempo más permanecerán en silencio algunos Estados ante las actuaciones de Israel?". También criticó que ninguna de las nuevas iniciativas presentadas, incluido el plan del presidente estadounidense Donald Trump, haya tenido éxito, y denunció ataques a centros de la ONU, a la Mezquita de Al Aqsa y a la Iglesia del Santo Sepulcro, así como los planes de ocupación del Gobierno de Benjamin Netanyahu en Cisjordania y la incautación de fondos por valor de 6.000 millones de dólares.
A pesar de las críticas, Abbas reconoció a los países que han colaborado con la causa palestina y defendió la solución de dos Estados. "Queremos seguridad y paz para todos", subrayó, y remarcó que el pueblo palestino "no aceptará el desplazamiento y permanecerá en sus tierras".
La jornada dejó un saldo de múltiples víctimas mortales y heridos graves en Gaza, mientras la comunidad internacional sigue sin dar una respuesta contundente a la escalada de violencia.
