Un equipo internacional de científicos ha descubierto que ciertas especies de higuera africana pueden almacenar dióxido de carbono (CO₂) en forma de carbonato cálcico (CaCO₃). Este hallazgo revela un proceso natural de mineralización que literalmente convierte parte de estos árboles en piedra.
Este proceso, conocido como la vía oxalato-carbonato, funciona en tres pasos:
- El árbol absorbe CO₂ mediante la fotosíntesis.
- Parte de este carbono se transforma en cristales de oxalato de calcio.
- Microorganismos del suelo descomponen estos cristales y los convierten en carbonato cálcico.
Este descubrimiento tiene implicaciones significativas para comprender cómo ciertas especies de árboles pueden contribuir a la reducción de CO₂ en la atmósfera. La información disponible en el título y la descripción es limitada.
