Informes militares revelan campañas para provocar un gran apagón en Ceuta

Los informes militares en manos del Estado Mayor de la Defensa detallan campañas en redes sociales para provocar un gran apagón en Ceuta tras el asalto masivo. Los mensajes instaban a atacar infraestructuras críticas, como el sistema eléctrico, en respuesta a la crisis migratoria.

El objetivo era generar un gran apagón; un sabotaje que produjera el colapso de las infraestructuras eléctricas de Ceuta en plena crisis por el asalto masivo del pasado 30 de julio. El mensaje circuló en redes sociales, instando a grupos especializados a que centraran sus esfuerzos contra la ciudad autónoma española, en respuesta a la supuesta ausencia de apoyo a los inmigrantes que cruzaron la frontera de forma irregular.

El plan, desconocido hasta la fecha, figura en informes militares en manos del Ministerio de Defensa. La entrada de más de 80.000 personas por vías irregulares a Ceuta es el punto de partida de una crisis que aún suscita más interrogantes que respuestas. La titular de Defensa, Margarita Robles, admitía en el Congreso que "hay muchas cuestiones que tardarán tiempo en saberse", en referencia al papel de los servicios de inteligencia y a las actuaciones para desestabilizar al Estado.

Tres fases de la crisis

El informe del Estado Mayor de la Defensa esboza las tres fases de la crisis, con una explicación detallada sobre cómo las redes sociales actuaron como caja de resonancia. La primera fase se remonta al 8 de julio de 2026, coincidiendo con la sentencia del Tribunal Supremo sobre la devolución a Marruecos de las personas que entrasen a nado por la ciudad autónoma. El mensaje alcanzó grandes picos de impacto entre la población juvenil, especialmente a través de redes sociales, y las mafias dedicadas al tráfico de seres humanos alimentaron la narrativa.

La segunda fase se centra en los acontecimientos del 30 de julio. Las primeras personas que lograban cruzar la frontera subían vídeos a las redes sociales que no tardaron en correr como la pólvora, llamando a otros a seguir sus pasos y proclamando la marroquinidad de Ceuta y Melilla. Las proclamas corrieron como la pólvora y decenas de miles decidieron seguir sus pasos.

La tercera fase se centra en la gestión posterior de la crisis y en el retorno de miles de inmigrantes a Marruecos. En esta parte se alimentaron narrativas en redes sociales contra determinados segmentos de la población, entre otros, contra los musulmanes de Ceuta, a quienes se les acusaba de no haber atendido debidamente a los inmigrantes.

Ataques contra estructuras eléctricas

Los objetivos también apuntaban a infraestructuras críticas. Los llamamientos apelaban a ejecutar ciberataques y, más en concreto, a efectuar acciones de sabotaje contra el sistema de distribución eléctrica en Ceuta, con el objetivo de provocar un gran apagón en la ciudad autónoma y un caos mucho mayor del que aún se respira en sus calles.

El informe, del que hasta la fecha no se conocía su existencia, fue desvelado por Margarita Robles en el Congreso de los Diputados. Del EMAD depende orgánicamente el CIFAS (Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas), al que la titular de Defensa ha defendido abiertamente —junto al CNI— frente a las afirmaciones de su compañero de Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien ha negado cualquier alerta previa de los servicios de inteligencia.

Robles confirmó que el CNI compartió información con la Delegación del Gobierno en Ceuta en vísperas del asalto masivo, y aseguró que tanto el CNI como el CIFAS y las Fuerzas Armadas realizaron "la labor que les es exigible". En ese mismo momento, Marlaska comparecía en Moncloa insistiendo en que ningún informe de inteligencia alertaba específicamente de la crisis.

La crisis de Ceuta ha supuesto una de las mayores amenazas para la Seguridad Nacional de los últimos tiempos y ha propiciado un cisma en el Gobierno sobre el papel de los servicios de inteligencia. Solo se conocerán nuevos detalles a través de informes como el del Estado Mayor, que desvela el llamamiento para provocar un sabotaje eléctrico ante una Ceuta colapsada.