Las primeras excavaciones arqueológicas en 35 años en la ciudad romana de Singilia Barba, en Antequera (Málaga), han sacado a la luz parte del graderío medio de un teatro romano cuyos grandes sillares presentan un estado de conservación excepcional. El hallazgo, que supera las expectativas del equipo científico, podría convertir este espacio en uno de los teatros romanos mejor preservados de Andalucía.
Los trabajos, desarrollados durante este mes, han permitido documentar un edificio de aproximadamente 52 metros de diámetro, lo que evidencia la entidad monumental del conjunto y el potencial arqueológico que aún conserva el yacimiento. La intervención ha sido autorizada por la Junta de Andalucía y financiada en el marco del proyecto 'Redescubriendo Singilia Barba: Entre la geoarqueología y la caracterización de la cultura material', impulsado por la Comunidad de Madrid y la Universidad Complutense de Madrid.
Un hallazgo relevante
La importancia del descubrimiento radica en que los sectores superiores de los teatros romanos suelen estar más deteriorados debido a derrumbes, expolios y la reutilización de sus materiales constructivos. En este caso, el estado de conservación documentado en Singilia Barba permite plantear que se trata de uno de los espacios teatrales romanos mejor preservados de la región.
El equipo científico, dirigido por Manuel Romero Pérez y los investigadores complutenses Sergio España Chamorro y Luis Romero Novella, ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Antequera. Los resultados obtenidos constituyen un primer paso dentro de un proyecto de investigación que requerirá nuevas campañas de excavación y estudio para conocer con precisión la configuración, cronología y evolución del teatro.
Singilia Barba se ubica en el actual Cortijo del Castillón, a unos siete kilómetros al noroeste de Antequera y a dos del río Guadalhorce, un emplazamiento estratégico que explica su importancia en la Antigüedad. De origen túrdulo, está documentada al menos desde el siglo III antes de Cristo y pronto se integró en la órbita romana.
El hallazgo supone el regreso de la investigación arqueológica a un yacimiento que llevaba 35 años sin excavaciones sistemáticas. Los expertos consideran que este primer avance abre nuevas vías para comprender la relevancia de Singilia Barba en el contexto de la Hispania romana.
