Pablo González Gasca, quien fuera responsable de comunicación digital de Vox, ha lanzado duras críticas contra la cúpula del partido, a la que acusa de una "sumisión patética" hacia Estados Unidos e Israel. Según sus declaraciones, esta subordinación habría condicionado decisiones sensibles de política exterior, como la posición de la formación ante Marruecos y la crisis de Ceuta.
González Gasca, que conoce desde dentro el funcionamiento del aparato de comunicación de Vox, sostiene que la relación del partido con Donald Trump y Benjamin Netanyahu no es meramente ideológica, sino que responde a intereses y contactos internacionales que habrían marcado la agenda exterior. En este sentido, señala que asuntos como la crisis migratoria en Ceuta o la estrategia hacia Marruecos estarían alineados con esas influencias externas.
Acusaciones desde dentro
El exresponsable de comunicación digital cuestiona abiertamente la independencia de Vox en materia internacional. A su juicio, la formación habría priorizado los vínculos con figuras como Trump y Netanyahu por encima de los intereses españoles, lo que califica como una sumisión patética. Estas afirmaciones se suman a un contexto de tensiones internas y debates sobre el rumbo del partido.
Las acusaciones de González Gasca no solo afectan a la imagen pública de Vox, sino que también plantean interrogantes sobre la coherencia de sus posturas en política exterior. La crisis de Ceuta y la relación con Marruecos son algunos de los ejemplos que utiliza para ilustrar cómo esas influencias externas habrían pesado en la toma de decisiones.
Hasta el momento, Vox no ha emitido una respuesta oficial a estas declaraciones. La denuncia de su exresponsable de comunicación digital añade un nuevo capítulo a las críticas sobre la dependencia de la formación de actores internacionales, un asunto que podría seguir generando debate en el ámbito político español.
