La exmiembro de Pussy Riot Rita Flores escapó de Rusia después de tres años de colaboración forzada con el FSB, según reveló en una entrevista con Port Media. Flores, cuyo nombre real es Margarita Konovalova, afirmó que el servicio de seguridad ruso la reclutó en 2023 tras registrar su apartamento en varias ocasiones.
Durante ese tiempo, el FSB la presionó para que proporcionara información sobre artistas y activistas políticos, tanto dentro como fuera de Rusia. También le retiraron el pasaporte para impedir que abandonara el país. Flores describió esos años como marcados por una "depresión prolongada", "desrealización constante", "TEPT por ser seguida y vigilada" e "intentos de suicidio".
La presión aumentó cuando el FSB intentó obligarla a atraer al cofundador de Mediazona, Pyotr Verzilov, a Serbia para asesinarlo. Flores contactó entonces con su abogado Dmitry Zakhvatov y logró retrasar las exigencias del FSB hasta que finalmente pudo escapar de Rusia.
En su declaración, Flores agradeció a Zakhvatov y al empresario Leonid Nevzlin su ayuda para salir del país, aunque no dio detalles de su fuga ni reveló su ubicación actual.
Por su parte, Verzilov, al ser consultado, afirmó que el FSB ha intentado matarlo durante los últimos diez años en distintas partes del mundo. "Sus repetidos intentos en los últimos años son un testimonio del trabajo que hacemos, sobre todo el centrado en la defensa de Ucrania frente a la agresión rusa", declaró.
El caso pone de manifiesto las tácticas de presión del FSB contra activistas y opositores, así como las dificultades para escapar de su control. La información disponible es limitada, pero el testimonio de Flores ofrece un relato detallado de su experiencia.
