PSOE y BNG han reclamado la destitución de Álvaro Rodiño, jefe de gabinete del vicepresidente primero de la Diputación de Pontevedra y líder del PP local, Rafa Domínguez, por un vídeo difundido en TikTok en el que, según los socialistas, bromea con golpear con un palo de golf la cabeza de niños huérfanos. La polémica se ha extendido rápidamente y los socialistas pontevedreses han anunciado que presentarán una denuncia ante la Fiscalía provincial por un supuesto delito de odio.
Petición de cese y denuncia ante la Fiscalía
La portavoz del PSOE provincial, Laura Iglesias, ha afirmado sentirse "asqueada hasta la náusea" ante unas imágenes en las que, a su juicio, un trabajador de la Diputación vinculado al PP "deshumaniza a los menores". Iglesias ha subrayado que Rodiño es personal eventual de la institución con un salario anual superior a los 48.000 euros y ha sentenciado: "No basta con que se pidan excusas. Si no dimite inmediatamente, deben echarlo".
El BNG también ha exigido su salida y ha vinculado el episodio con "afirmaciones de odio totalmente inaceptables" para alguien que ocupa "un cargo de su responsabilidad". La expresidenta de la Diputación y actual presidenta del PSdeG, Carmela Silva, ha recetado en redes sociales "cese y denuncia ante la Fiscalía", mientras que el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha apostillado: "Sobre todo, denuncia ante la Fiscalía, porque ni va a dimitir, ni lo van a cesar".
La defensa de Rodiño
Rodiño ha sostenido que el vídeo, de hace tres meses, se enmarca en un 'trend' de humor viralizado en TikTok y que pertenece exclusivamente a su ámbito personal. "Si alguien se ha sentido ofendido, le pido sinceramente disculpas", ha declarado, al tiempo que ha negado haber sido él quien lo publicó.
El jefe de gabinete ha asegurado que lo que más le preocupa es que pueda interpretarse que alberga algún tipo de desprecio hacia un niño, un huérfano o una persona vulnerable, algo que, según ha dicho, está muy lejos de cómo entiende la vida. Como ejemplo, ha mencionado su impulso a iniciativas sociales, como una recogida de zapatillas destinadas a niños de Guinea-Bisáu.
La controversia sigue abierta, con el PSOE y el BNG manteniendo sus exigencias de cese inmediato y la denuncia ante la Fiscalía, mientras Rodiño insiste en que el contenido es una broma personal y ha pedido disculpas a quienes se hayan podido sentir heridos.
