Excepcional escultura ibérica de 2.000 años hallada en Libisosa

Las excavaciones arqueológicas en el Parque Arqueológico de Libisosa, en Lezuza (Albacete), han sacado a la luz una excepcional escultura ibérica de hace más de 2.000 años. Se trata de un fragmento de cabeza antropomorfa de piedra caliza que había sido reutilizado en la construcción de un gran edificio de la colonia romana. La pieza se recuperó en 2025 durante el derrumbe de dicha estructura.

La cabeza reproduce prácticamente el tamaño natural y conserva ambos laterales y la parte posterior, aunque falta el rostro. A pesar de ello, se aprecia una excelente factura, especialmente en el peinado, que consiste en trenzas con recogido trasero y tirabuzones laterales. Este peinado es un indicador de sexo, edad y condición social, y los detalles conservados, como la visibilidad de las orejas, sugieren que podría representar a un joven masculino.

En el mundo ibérico se conocen muy pocos ejemplares en bulto redondo de estas características. Los paralelos más cercanos son la escultura femenina de la necrópolis de El Cigarralejo (Mula, Murcia) y la masculina del jinete de Los Villares (Hoya Gonzalo, Albacete), conservada en el Museo de Albacete. La cabeza de Libisosa habría formado parte de una figura estante o de un jinete.

La escultura, datada a priori entre los siglos V y IV a.C., probablemente procedía de un monumento funerario. Posteriormente, fue reutilizada como material de construcción en el muro perimetral norte del horreum o granero del foro romano, erigido en época de Augusto. Esta práctica de reutilizar escultura ibérica en construcciones romanas es conocida en otras colonias, como el célebre caso de La Alcudia de Elche.

Un hallazgo que abre nuevas perspectivas

El descubrimiento supone un horizonte nuevo y esperanzador para la investigación. Hasta ahora, Libisosa había proporcionado un excelente conjunto de iconografía ibérica, pero limitado al período final y a soportes cerámicos. También se habían encontrado fragmentos arquitectónicos y una pieza zoomorfa reutilizados en la fase romana, que apuntaban a una actividad monumental funeraria previa. Sin embargo, esta escultura evidencia la existencia de arte ibero de primer nivel, vinculado a la autoexaltación aristocrática de tipo gentilicio y a una necrópolis ibérica antigua cuyos restos sirvieron de cantera para los edificios romanos.

El proyecto Libisosa, dirigido desde la Universidad de Murcia con la colaboración de investigadores de las universidades de Alicante, Valencia, Barcelona, Cádiz y Madrid, ha permitido un estudio detallado de la pieza durante el último año. Se han realizado análisis arqueométricos sobre su composición y restos de pigmento, cuyos resultados se publicarán próximamente en una revista científica.

Intervenciones en curso

Las excavaciones de 2025 y 2026 se enmarcan en la puesta en valor del parque arqueológico, con el objetivo de completar el circuito entre el decumano y el noroeste de la plaza forense. Entre los hallazgos destaca una escalinata monumental, de la que solo se conocían cuatro escalones superiores y ahora se han descubierto seis más en sentido descendente. También se están documentando evidencias de la fase romana precolonial y su interacción con la ibérica final y la augustea.

Estos trabajos cuentan con subvenciones de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha, en colaboración con la Universidad de Murcia. El proyecto de 2026, actualmente en ejecución, se prolongará hasta diciembre. Además, participan el Instituto de Estudios Albacetenses de la Diputación de Albacete y el Ayuntamiento de Lezuza, cuyo plan de empleo municipal aporta los peones que, junto a estudiantes de Historia y técnicos arqueólogos, conforman el equipo de campo.

La información disponible no detalla más aspectos sobre el proceso de excavación o la futura exposición de la pieza, pero el hallazgo ya se perfila como un hito en la arqueología ibérica de la región.