El investigador Isaac Levi, del centro finlandés CREA, ha analizado el impacto económico de los seis meses de guerra en Irán y destaca que España es uno de los países que más se han ahorrado el sobrecoste de la importación de combustibles fósiles. Gracias a la implantación de energías renovables, España ha evitado gastar 2.500 millones de dólares en petróleo y gas durante la crisis. Levi subraya que el país está "realmente a la vanguardia" en políticas de energía limpia.
El estudio, realizado por el Centro para la Investigación de la Energía y el Aire Limpio, cifra en más de 330.000 millones de dólares el aumento global de los costes de importación de combustibles fósiles en todo el mundo. Esta cifra solo tiene en cuenta las importaciones transportadas por mar, y refleja el aumento vertiginoso de los precios del petróleo y el gas tras los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán.
La Unión Europea es la región que ha sufrido el mayor incremento, con unos 78.000 millones de dólares adicionales en solo seis meses. China le sigue con 35.000 millones, aproximadamente la mitad. Este shock en el mercado petrolero es el más grave desde la Guerra del Golfo de 1990, con subidas sostenidas que no se veían en casi tres décadas.
El impacto en los precios y en los países más vulnerables
Los precios del gas licuado han aumentado alrededor de un 75% en Asia y un 60% en la Unión Europea. El diésel ha subido un 60%, mientras que el petróleo crudo se ha encarecido un 35%. Estos incrementos afectan especialmente a los países de ingresos más bajos, que pagan aproximadamente el doble en proporción a su economía para adquirir las mismas importaciones de petróleo y gas.
Levi señala que el aumento del diésel, utilizado en transporte y agricultura, provocará una subida de los precios de los alimentos a nivel mundial. "Los costes se harán sentir en todo el mundo", advierte el investigador, quien recalca que no solo quienes usan combustibles fósiles asumen estos gastos, sino que las consecuencias se extienden a toda la economía.
El ahorro de España y la apuesta por las renovables
Los países con una mayor proporción de energía limpia, como la solar y la eólica, se han ahorrado 36.000 millones de dólares en total, según los cálculos del estudio. España destaca especialmente por su reciente aumento en instalaciones de paneles solares, que le ha permitido ahorrar 2.500 millones de dólares en la crisis actual. Este es el tercer ahorro más importante del informe a nivel mundial.
Además, España está implementando una regulación que obligaría a cualquier centro de datos nuevo a obtener alrededor del 80% de su energía a partir de fuentes renovables. Levi considera que esto demuestra que el país está "realmente a la vanguardia" en políticas que protegen a los ciudadanos de los aumentos de costes derivados de guerras y crisis geopolíticas, con el beneficio añadido de reducir el impacto ambiental.
La energía limpia como seguro contra las crisis
El investigador destaca que la energía limpia no solo aporta beneficios climáticos, sino que actúa como un seguro contra las crisis energéticas globales. Un estudio previo del mismo centro mostró que los países de la Unión Europea que han invertido en energía limpia ahorran ahora alrededor del 60% en sus facturas energéticas.
Sin embargo, Levi matiza que España aún tiene margen de mejora. El país ha tenido que pagar 212 dólares por persona como consecuencia de la crisis energética, lo que indica que, a pesar de los avances, sigue expuesto a la volatilidad de los precios. "Si bien España ha tenido mucho éxito en el desarrollo de su energía, aún queda mucho por hacer", concluye el investigador, quien subraya la necesidad de seguir avanzando en la transición energética para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
