El precio de la vivienda en la UE sube un 53,4% en una década

El precio de la vivienda en la UE ha experimentado un aumento medio del 53,4% entre 2015 y 2024, según una infografía del Parlamento Europeo que resume la evolución en los 27 estados miembros. La horquilla es extrema: desde el +1,4% de Finlandia hasta el +209,5% de Hungría.

El gráfico se basa en el Índice de Precios de la Vivienda de Eurostat, tomando 2015 como punto de partida. La única excepción es Grecia, donde no hay datos disponibles. El índice solo mide el precio, sin considerar la capacidad de pago de los ciudadanos ni distinguir entre ciudad y campo o vivienda nueva y de segunda mano.

La pandemia, un punto de inflexión

La pandemia marcó un antes y un después en el mercado inmobiliario europeo. Tras un periodo de crecimiento estable entre 2016 y 2019, los precios se dispararon hasta niveles no registrados desde 2006. En 2022 se alcanzó una tasa interanual máxima del 9,8% en la zona euro y del 10,5% en la UE.

Entre las causas de esta escalada se encuentran los tipos de interés ultrabajos y los cuellos de botella en la construcción. La subida de tipos del BCE moderó el crecimiento, pero desde 2024 la vivienda ha vuelto a acelerarse.

Los países con mayores subidas

Los países donde los precios han subido con más fuerza se concentran en el este de Europa, con Hungría a la cabeza (+209,5%). Le siguen Lituania (+135,0%), Chequia (+122,3%) y Bulgaria (+117,5%). Portugal también destaca con un aumento del 124,4%, impulsado por la fuerte demanda extranjera y la escasez de oferta en las grandes ciudades.

Según Eurostat, el patrón viene de lejos: entre 2010 y 2022 los precios ya se habían más que duplicado en Estonia, Hungría, Lituania, Luxemburgo, Letonia, Austria y Chequia, favorecidos por la convergencia de rentas y un mayor acceso a hipotecas.

Los incrementos más moderados

En el extremo opuesto se sitúan Finlandia (+1,4%), Italia (+11,7%), Chipre (+12,6%) y Francia (+26,4%). Estos países presentan mercados más maduros, estancamiento demográfico o, en el caso finlandés, una recesión prolongada que ha llevado a la única caída interanual de precios entre los países de la UE: -3,1% en el tercer trimestre de 2025.

La vivienda es un bien de primera necesidad y el principal activo patrimonial de la mayoría de los hogares europeos. Cuando su precio sube mucho más rápido que los sueldos, condiciona la emancipación, la movilidad, el ahorro o la natalidad. La infografía del Parlamento Europeo refleja así una realidad que afecta de manera desigual a los ciudadanos del continente.