El nuevo circuito de Madrid en F1 desata críticas: "Casi me quedé dormido"

El debut del circuito urbano de Madrid en el calendario de Fórmula 1 de 2026 ha dejado una estela de reproches entre los pilotos. La falta de zonas de sobrepaso y la nula degradación de los neumáticos convirtieron el Gran Premio de España en una carrera plana, lo que desató una oleada de objeciones sobre el diseño, la seguridad y la viabilidad de los monoplazas actuales en este trazado.

Las declaraciones posteriores a la prueba fueron especialmente duras. Gabriel Bortoleto, piloto brasileño de Audi, ironizó sobre el espectáculo ofrecido en pista: "Sí, casi me quedé dormido también". Por su parte, Kimi Antonelli, de Mercedes, advirtió sobre la imposibilidad de arriesgar una maniobra: "Definitivamente no genera oportunidades de adelantamiento y no te incita a intentar una maniobra, porque el 80% de las veces corres el riesgo de chocar".

Diseño cuestionado

El trazado, obra de Jarno Zaffelli, conecta los pabellones de IFEMA con sectores urbanos y concentró las mayores quejas en sus chicanas estrechas y en tramos de alta velocidad con visibilidad reducida. Lando Norris, de McLaren, cuestionó duramente el concepto: "No sé cómo alguien mira este diseño y dice: '¡Genial!'", al tiempo que propuso eliminar las curvas 18 y 19 para habilitar una horquilla ancha que propicie adelantamientos reales.

George Russell y Valtteri Bottas coincidieron en que la recta principal termina en una sección demasiado angosta que facilita el bloqueo de los rivales. A las críticas sobre el espectáculo se sumaron las alertas sobre la seguridad. Carlos Sainz comparó el trazado con circuitos como Yeda o Bakú, calificándolo de "deficiente" en términos de protección al piloto por las eses que se toman a ciegas a más de 260 km/h.

Asimismo, referentes como Fernando Alonso y el cuatro veces campeón del mundo Max Verstappen reincidieron en su preferencia por trazados permanentes como Spa-Francorchamps, señalando que la tecnología actual de los autos resta mérito a curvas peraltadas como 'La Monumental'.

Ante el malestar generalizado de las escuderías, los organizadores y la FIA ya tienen sobre la mesa la revisión de las chicanas, la visibilidad y las zonas de frenado con miras a reconfigurar la pista para la edición del próximo año.