Las pruebas de Fórmula 3 celebradas en el circuito Madring han registrado niveles de ruido hasta 27 veces superiores al límite legal en las viviendas más cercanas de Valdebebas y Hortaleza. Los datos, difundidos por la Plataforma Stop F1 Madrid, confirman los peores pronósticos de los vecinos y abren un escenario jurídico serio para la Comunidad de Madrid.
El sonómetro instalado a la altura del número 14 de la calle Francisco Umbral registró una media de 102,7 decibelios ponderados A (dBA) mientras apenas cinco monoplazas rodaban por el circuito a las 10.52 horas del lunes. Los máximos alcanzaron los 107,7 dBA y los picos se dispararon hasta los 109,1 dBA.
Dado que los decibelios se miden en escala logarítmica, la plataforma vecinal explica que esa media fue casi 59.000 veces más intensa en términos de energía acústica, y se percibió aproximadamente 27 veces más fuerte que el umbral máximo que establece la Ordenanza de Protección contra la Contaminación Acústica y Térmica de Madrid para zonas residenciales, fijado en 55 dBA.
Un problema jurídico con posibles consecuencias penales
Los niveles de ruido documentados abren la puerta a un escenario legal que podría complicar seriamente el futuro del circuito y del propio Gran Premio. La normativa municipal madrileña contempla un sistema de infracciones graduado en función de la superación de los límites acústicos. Cuando el exceso respecto al umbral permitido rebasa los 10 dBA en período diurno, la infracción se considera muy grave, con multas que pueden oscilar entre 60.000 y 300.000 euros.
El artículo 325 del Código Penal tipifica como delito contra el medio ambiente las emisiones o los ruidos que puedan perjudicar gravemente la salud de las personas. La jurisprudencia española ha reconocido de forma reiterada que la exposición a niveles acústicos por encima de los permitidos constituye una conducta idónea para generar ese peligro grave.
Constantino Blanco, portavoz de la Plataforma Stop F1 Madrid y vecino de Las Cárcavas, califica los niveles de ruido que se esperan durante el Gran Premio como "nivel delictivo". La plataforma tiene previsto documentar exhaustivamente todo lo que ocurra durante el fin de semana de la carrera para trasladarlo después a los tribunales.
El precedente más cercano lo tienen los propios vecinos de Madrid. En el Circuito del Jarama, la Fiscalía de Madrid presentó diligencias contra dos directivos del complejo tras las denuncias vecinales por ruidos que alcanzaban los 90 decibelios, muy por debajo de lo que se ha medido este lunes junto al Madring. Un juez llegó a citar a declarar como investigados a los responsables del recinto por la presunta comisión de un delito contra el medio ambiente.
Otro referente es el del estadio Santiago Bernabéu, donde los conciertos tuvieron que ser suspendidos durante meses después de que se acreditara que los niveles sonoros superaban ampliamente los límites legales. En aquel caso, la Asociación de Perjudicados por el Bernabéu logró que se reconociera la ilegalidad de la actividad al carecer el estadio de la licencia adecuada.
Dos recursos judiciales abiertos contra el proyecto
La batalla legal, en realidad, no empezará con el Gran Premio de septiembre; ya está en marcha desde hace más de un año. Stop F1 Madrid mantiene en este momento dos recursos judiciales abiertos que cuestionan la legalidad de todo el andamiaje urbanístico del proyecto.
El primero de esos recursos, impulsado por la Plataforma Ecologista Madrileña, fue admitido a trámite por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid en mayo de 2025. Impugna el Plan Especial del Ayuntamiento que definió las modificaciones urbanísticas necesarias en el recinto ferial de IFEMA para hacer posible el circuito, y argumenta que el proyecto no fue sometido a una evaluación ambiental estratégica, que afecta a zonas protegidas como humedales y vías pecuarias, y que supuso la tala de más de 700 árboles sin las garantías ambientales exigibles.
El segundo recurso, admitido por un juzgado de lo contencioso-administrativo en julio de 2025, va dirigido contra la licencia de obras otorgada por el Ayuntamiento. La plataforma denuncia que la tramitación urbanística del proyecto fue fragmentada y opaca, con dos procesos simultáneos que afectan a parcelas y ámbitos diferentes. Las medidas cautelares solicitadas por Más Madrid para paralizar las obras fueron desestimadas, por lo que la construcción continuó mientras los procesos siguen abiertos.
A estos frentes se suma otro litigio independiente: la empresa italiana Dromo, responsable del diseño original del trazado, denunció que la alemana Tilke habría utilizado sin autorización parte de la documentación y el trabajo realizados durante la fase inicial. Este conflicto no amenaza con paralizar el Gran Premio, pero añade una capa de complejidad legal al proyecto.
La respuesta institucional y los planes vecinales
El Ayuntamiento ha previsto la suspensión temporal de la ordenanza de ruido durante la celebración del evento, amparándose en la figura de "excepcional interés público". La Comunidad de Madrid ha solicitado además al Gobierno central que declare la Fórmula 1 como acontecimiento de excepcional interés público, una categoría que implicaría beneficios fiscales.
Sin embargo, los colectivos vecinales advierten de que esa cobertura administrativa no blinda el proyecto frente a la vía penal, ya que la suspensión de una ordenanza municipal no puede prevalecer sobre el Código Penal cuando los niveles acústicos alcanzan umbrales susceptibles de causar daño grave a la salud.
El plan de la plataforma vecinal consiste en recopilar pruebas acústicas durante el fin de semana de competición y presentar una denuncia formal ante los tribunales. Si los datos de este lunes con la F3 se confirman como un anticipo de lo que vendrá con la F1, las cifras podrían dar sustento a una querella por delito contra el medio ambiente.
La plataforma, constituida en mayo de 2025 bajo el lema "Nuestros barrios no son un circuito", agrupa a asociaciones vecinales de Canillas, Las Cárcavas, Valdebebas, San Lorenzo y Villa Rosa, además de a Ecologistas en Acción, Extinction Rebellion, la Mesa del Árbol de Madrid y otros colectivos. Ha convocado una asamblea vecinal para el próximo 31 de agosto.
Desde las instituciones, el discurso es radicalmente distinto. El consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco, ha defendido que el Gran Premio es un éxito tanto por la venta de entradas como por la proyección internacional, y ha asegurado que las molestias se circunscribirán a tres días. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, fue taxativo semanas atrás al afirmar que Madrid tendría Fórmula 1 "a pesar de lo que molesta a algunos". Para los vecinos de Valdebebas y Hortaleza, los ensayos de esta semana han demostrado que las molestias ya son una realidad tangible y que el precio del espectáculo podría acabar pagándose también en los juzgados.
