El encubrimiento de la relación Bill Gates y Epstein para proteger a Microsoft

La relación entre Bill Gates y Jeffrey Epstein podría ser mucho más antigua de lo que se ha informado, y su encubrimiento mediático tendría como objetivo proteger a Microsoft, no solo al cofundador. Evidencia documentada sugiere que los vínculos entre ambos se remontan a décadas antes de 2011, cuando los medios sitúan su primer encuentro.

Un artículo del periódico londinense Evening Standard, publicado el 22 de enero de 2001, ya mencionaba que Epstein "ha ganado muchos millones con sus vínculos comerciales con gente como Bill Gates, Donald Trump y Leslie Wexner". Este artículo nunca fue retractado, pero fue eliminado del sitio web del periódico y solo se encuentra en bases de datos profesionales. Nigel Rosser, su autor, también señaló que Epstein "una vez dijo que trabajó para la CIA, aunque ahora lo niega".

Además, Maria Farmer, una víctima de Epstein que trabajó para él entre 1995 y 1996, recordó haber escuchado a Epstein mencionar a Bill Gates de una manera que implicaba que eran amigos cercanos, y que el cofundador de Microsoft podría visitar una de sus residencias.

Conexiones con la familia Maxwell

Antes del artículo del Evening Standard, Gates ya tenía una conexión documentada con un negocio dirigido por Isabel Maxwell, hermana de Ghislaine Maxwell, en el cual esta última tenía una participación financiera. Isabel y su hermana gemela Christine crearon el Grupo McKinley en 1992, que desarrolló el directorio de Internet Magellan. Microsoft anunció en 1995 que Magellan impulsaría la búsqueda en su servicio MSN.

Tras la venta de McKinley a Excite en 1996, Isabel Maxwell se convirtió en presidenta de CommTouch, una empresa israelí de software con vínculos con la inteligencia. En 1999, empresas vinculadas al cofundador de Microsoft, Paul Allen, invirtieron en CommTouch para rescatar su oferta pública inicial, y meses después Microsoft invirtió 20 millones de dólares en la compañía. Bill Gates también habría realizado una inversión personal a solicitud de Isabel Maxwell, según un artículo de The Guardian del año 2000.

Vínculos con otros ejecutivos de Microsoft

Nathan Myhrvold, quien fue director de tecnología de Microsoft y uno de los asesores más cercanos de Gates, viajó en el avión de Epstein en diciembre de 1996 y enero de 1997, junto a Alan Dershowitz y posiblemente Ghislaine Maxwell. Durante los años 90, Myhrvold también viajó con Epstein a Rusia, junto a Esther Dyson. Más tarde, Myhrvold cofundó Intellectual Ventures, donde recibió a Epstein con "chicas jóvenes" que parecían "modelos rusas", según Vanity Fair.

Linda Stone, quien trabajó bajo la dirección de Myhrvold y llegó a ser vicepresidenta de Microsoft, también tuvo vínculos con Epstein. Ella presentó a Epstein a Joi Ito del MIT Media Lab, y Epstein ordenó a Gates donar 2 millones de dólares a ese laboratorio en 2014.

La Fundación Gates y Epstein

Epstein intentó involucrarse directamente en la Fundación Gates, proponiendo un fondo benéfico de salud global con JP Morgan. Aunque ese fondo no se materializó, Epstein y Gates sí hablaron sobre la participación de Epstein en los esfuerzos filantrópicos de Gates. En 2013, Bill y Melinda Gates se reunieron con Epstein en su residencia de Nueva York, y Melinda comenzó a pedirle a su esposo que se alejara de él.

Melanie Walker, neurocirujana y ex asesora científica de Epstein, fue contratada por la Fundación Gates en 2006 como funcionaria superior de programas. Boris Nikolic, asesor científico de Gates, fue presentado a Epstein por Walker y asistió a una reunión de 2011 con Gates y Epstein. Nikolic fue nombrado albacea sucesor del patrimonio de Epstein, aunque no ejerció el cargo.

Un encubrimiento más amplio

El encubrimiento de la relación entre Epstein y Gates es parte de una tendencia de los medios principales a ignorar la influencia de Epstein y la familia Maxwell en Silicon Valley. Todos los fundadores de gigantes tecnológicos como Google, LinkedIn, Facebook, Microsoft, Tesla y Amazon tienen vínculos con Epstein, unos más cercanos que otros. La razón probable es que revelar la verdad podría perjudicar a Microsoft y a otras empresas que ahora impulsan la Cuarta Revolución Industrial junto al Foro Económico Mundial.

La información disponible sugiere que el origen de la relación entre Gates y Epstein antes de 2011 podría ser más escandaloso de lo que se ha informado, y que su divulgación tendría implicaciones no solo para Gates, sino para Microsoft y algunos de sus ex altos ejecutivos. Sin embargo, los medios principales continúan centrando la historia en los vínculos posteriores a 2011, evitando explorar las conexiones más profundas que podrían comprometer a la empresa y a otros actores poderosos.