Documental 'Musk' en Venecia: una bomba nuclear para la democracia

El Festival de Venecia ha sido el escenario del estreno del documental 'Musk', dirigido por Alex Gibney, que retrata al empresario Elon Musk como una bomba nuclear para la democracia. La cinta, de cuatro horas de duración, muestra cómo el magnate utiliza su poder económico y tecnológico para impulsar una agenda de extrema derecha en todo el mundo. La proyección ha generado una sensación de miedo entre los asistentes, que ven en Musk una amenaza real y extremadamente peligrosa.

Testimonios que estremecen

El documental incluye declaraciones de antiguos trabajadores, amigos y dos exparejas de Musk. Una de las más impactantes es la de Ashley St. Clair, periodista de derechas y expareja del empresario, quien reveló que Musk le ofreció 40 millones de dólares (35 millones de euros) para firmar un acuerdo de confidencialidad y no revelar que él era el padre de su hijo. St. Clair rechazó la oferta y sus palabras en la rueda de prensa fueron escalofriantes: "Elon Musk me envió un mensaje de texto diciendo que necesitamos tener una legión de niños antes de la guerra civil. Así que creo que, sea lo que sea lo que está haciendo con esta plataforma, y sus actos, no se puede ignorar, porque está avivando llamas que no existen en el mundo real y está creando algo que está teniendo consecuencias reales con todas estas acciones".

El filme también aborda cómo Musk ha ido dejando hijos por todo el mundo con el objetivo de crear una "legión" con los genes adecuados, una parte que resulta terrorífica. La cinta conecta los puntos y deja claro que detrás de lo que podrían parecer boutades de un multimillonario hay un plan calculado. La compra de Twitter no fue casual: desde allí puede crear una red social que alimenta a gobiernos de extrema derecha, los mismos que luego le favorecen.

Una advertencia global

Alex Gibney, experto en documentales, explicó que su intención es "reinterpretar la historia de Elon Musk", que normalmente "se había contado solo de una manera, para percibirla de una forma muy diferente". El cineasta considera que Musk "está impulsando una agenda global de derecha, tanto por razones ideológicas como por razones muy prácticas y económicas". En la rueda de prensa, Gibney afirmó: "Musk es muy peligroso, extremadamente".

El documental también explora la presencia de Musk en la Administración Trump, donde sus políticas, ejecutadas por veinteañeros de Silicon Valley sin moral, están costando miles de vidas debido a recortes en agencias como USAid. Además, se menciona cómo los accidentes del autopiloto de sus Teslas han provocado decenas de fallecidos que nunca salen en los medios. Gibney advierte que el control de datos por parte de Musk podría ser como "Cambridge Analytica con esteroides", y que su capacidad para influir en elecciones es una amenaza real.

La cinta utiliza un avatar de Musk creado con inteligencia artificial como recurso narrativo, una decisión "intencionadamente irónica" según Gibney, quien opina que el verdadero peligro de la IA es que caiga en manos de unos pocos poderosos, imprudentes y sin rendir cuentas. El miedo a hablar sobre Musk fue palpable: "Hablé con muchísimas personas, pero salvo algunas de las personas valientes que me acompañan aquí, casi todos se negaron a hablar", relató el director.

Con la victoria de la extrema derecha en Alemania, la parte del documental sobre el apoyo de Musk a partidos ultras cobra aún más relevancia. Gibney señaló que Musk está involucrado con partidos de derecha en Alemania, Reino Unido, Brasil y Turquía, y que muchos de estos gobiernos son más maleables y fáciles de comprar. El documental se presenta como una advertencia para encontrar la fuerza necesaria para salir del dilema actual.

El estreno de 'Musk' en Venecia ha dejado claro que el empresario es percibido como una amenaza existencial para la democracia, y que su influencia sigue creciendo sin contrapesos.