Diputada ceutí relata el ataque a su coche: "Venían a lincharnos"

La diputada de la Asamblea de Ceuta por Ceuta Ya, Julia Ferreras, ha relatado el terror que vivió cuando su vehículo fue atacado con piedras y huevos durante los altercados ocurridos en la salida del puerto de Ceuta. Ferreras asegura que temió por su vida y que reconoció a muchos de los agresores como vecinos de la ciudad.

Los hechos se produjeron en el contexto de una concentración convocada para impedir la llegada de integrantes del colectivo navarro 'Negu Gorriak/Derecho a Techo', que acudían a prestar ayuda humanitaria tras la entrada masiva de migrantes del pasado julio. Un grupo de personas increpó al activista Rafael Borrego, confundiéndolo con un miembro de la ONG, y este tuvo que refugiarse en el coche de la diputada.

"Eran mis vecinos"

Ferreras explicó en una entrevista radiofónica que identificó a muchas de las personas que participaron en la agresión: "Eran mis vecinos. Esto es una ciudad muy pequeña". La diputada señaló que lo que más tristeza le produce es que algunas de esas personas la reconocieron y, aun así, continuaron con el ataque.

A pesar de identificarse en varias ocasiones como diputada, los agresores no cesaron. "Reventaron la luna trasera, nos abrían el coche para sacarnos, yo recibía patadas por mi ventana del piloto, de una de esas patadas reventaron el espejo retrovisor. Venían a por nosotros, venían a lincharnos", relató.

La política ceutí también quiso contextualizar lo sucedido, señalando que entiende el miedo de la población, pero criticó que ese temor esté siendo instrumentalizado por la derecha. "No podemos linchar a nadie porque piense diferente", afirmó, al tiempo que pidió "dejar de echar gasolina a un fuego ya encendido".

La intervención policial

El activista Rafael Borrego, que también fue testigo directo de los hechos, describió cómo un policía logró sacarles de allí: "Me salvó la vida, se metió en el coche, le dijo a Julia que se pusiera atrás y condujo el coche. Si no es por él, nos habrían matado". Borrego destacó que entre los manifestantes había personas de entre 30 y 70 años.

La denuncia ya ha sido interpuesta y dos personas fueron detenidas tras el ataque. Ferreras, que se queda en Ceuta, apeló a la responsabilidad política y recordó que, aunque los inmigrantes se irán conforme a la ley, los ceutíes permanecerán en una ciudad pequeña donde todos se conocen.