Detenido el sospechoso del crimen de Azpeitia tras entregarse en Ondarroa

El principal sospechoso del asesinato del taxista Alex Aizpuru en Azpeitia se entregó esta madrugada en la comisaría de Ondarroa, poniendo fin a 82 horas de huida. El hombre, de 43 años y con antecedentes penales, fue arrestado por agentes del Servicio de Investigación Criminal Territorial de Gipuzkoa.

La entrega se produjo a las 5.30 horas, cuando el sospechoso se presentó por su propio pie en la ertzain-etxea de Ondarroa, a 35 kilómetros del lugar del crimen, junto con un arma corta que podría ser la utilizada en el homicidio. La Ertzaintza investiga ahora si actuó solo o contó con la colaboración de terceras personas tanto para cometer el asesinato como para su posterior ocultación.

El crimen ocurrió el pasado martes sobre las 20.15 horas en la avenida Artzubia de Azpeitia, cuando un hombre disparó en cinco ocasiones contra Alex Aizpuru, de 31 años, que falleció en el lugar. El vehículo utilizado por el sospechoso fue localizado horas después en otra zona del casco urbano, y tanto este como el de la víctima fueron trasladados a la Policía Científica para su inspección.

Antecedentes por tráfico de drogas

El detenido, nacido en Donostia pero vinculado a Azkoitia y Azpeitia, cuenta con tres antecedentes policiales relacionados con delitos contra la salud pública. Dos de esos casos terminaron en condena: la primera, en 2008, le llevó a pasar siete años en la cárcel de Martutene, aunque la pena sumaba once años. La segunda condena, en 2022, no implicó ingreso en prisión.

En esa segunda causa, el sospechoso se benefició de la dilación de la justicia: fue detenido en 2015, solo ocho meses después de salir de la cárcel, y el caso tardó siete años en juzgarse. Se le condenó a dos años y cinco meses de cárcel, pero el juez conmutó la pena por trabajos en beneficio de la comunidad, pese a sus antecedentes.

La primera sentencia consideró probado que él y su entonces pareja almacenaban drogas en su vivienda de Azkoitia. Se les incautaron más de tres kilos de anfetaminas y un kilo de marihuana, entre otras sustancias. En septiembre de 2015, fue detenido de nuevo junto a otras seis personas por una plantación de marihuana en Elgoibar, donde también se halló una escopeta.

Móvil del crimen

La principal hipótesis que maneja la Ertzaintza es un ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de drogas. Según diversas fuentes, el sospechoso habría proferido amenazas de muerte contra Alex Aizpuru y otras personas para evitar que declararan en su contra en otro asunto de drogas que podía llevarle de nuevo a prisión.

La investigación sigue abierta. Los agentes tratan de determinar si el arma ocupada fue la utilizada en el tiroteo y si el detenido recibió ayuda durante los más de tres días que permaneció huido. Al cierre de esta edición, el sospechoso aún no había pasado a disposición judicial, y la Policía tiene un plazo máximo de 72 horas para interrogarle.