Denuncia ética contra Boebert por relaciones con tres asistentes

Una denuncia jurada presentada ante el Comité de Ética de la Cámara de Representantes de Estados Unidos sostiene que la congresista republicana por Colorado, Lauren Boebert, mantuvo relaciones sexuales con tres empleados de su oficina bajo su supervisión directa. La queja, interpuesta por David Wheeler, de American Muckrakers, incluye además la alegación de que Boebert organizó un pago de 200.000 dólares a una de las implicadas para impedir que presentara su propia denuncia ética.

Detalles de la denuncia

El documento, firmado bajo pena de perjurio, identifica a tres asistentes actuales y anteriores, entre ellos Clarice Navarro, quien fue directora de distrito de Boebert entre enero de 2021 y enero de 2025. Navarro, exrepresentante estatal de Colorado y designada por la administración Trump en el Departamento de Agricultura, es el eje central de la acusación. Según la denuncia, el pago de 200.000 dólares habría tenido como objetivo evitar que Navarro presentara una queja formal ante el Comité de Ética.

La normativa interna de la Cámara de Representantes, adoptada tras el movimiento #MeToo, prohíbe de manera expresa que los miembros del Congreso mantengan relaciones sexuales con sus propios empleados. La denuncia cita dos artículos periodísticos previos, uno de octubre de 2022 y otro de enero de 2024, que documentan viajes y actividades de Navarro con Boebert, aunque ninguno de esos textos sugería vínculos inapropiados.

Reacciones y antecedentes

Navarro negó enérgicamente las acusaciones al ser contactada por mensaje de texto: "Estas acusaciones sobre mí son completamente falsas, difamatorias y más que ridículas. No hay absolutamente ninguna verdad en ninguna parte de esta afirmación". Jace Ratzlaff, exesposo de Navarro, declinó profundizar, limitándose a decir que "el divorcio es doloroso" y que el asunto no es de su incumbencia.

No es la primera vez que Wheeler formula señalamientos contra Boebert basados en fuentes no reveladas. En junio de 2022 lanzó un sitio web con acusaciones que incluían que la congresista había trabajado como escort, aunque admitió errores en la publicación. Boebert amenazó con demandarlo, pero finalmente fue Wheeler quien presentó una demanda por difamación que se resolvió con términos no divulgados. A principios de este año, Boebert hizo un llamado público para ayudar a los asistentes del Congreso que se sientan maltratados por sus jefes.

La oficina de Boebert no ha respondido a las solicitudes de comentarios sobre la denuncia ética. El caso queda ahora en manos del Comité de Ética de la Cámara de Representantes, que deberá evaluar si la queja amerita una investigación formal.