Convocar huelga sin CC.OO. y UGT: la clave del comité propio

Los trabajadores tienen la capacidad legal de convocar una huelga por sí mismos, sin necesidad de que la convoquen los sindicatos CC.OO. y UGT, que en numerosas ocasiones se niegan a hacerlo o desconvocan las que ya están en marcha. La solución pasa por que la plantilla celebre una asamblea y vote la huelga, nombrando después un comité de huelga propio que la represente.

Este comité es el único órgano legitimado para negociar el final del conflicto. Su decisión de poner fin a la huelga tiene la misma eficacia que un convenio colectivo, lo que significa que los acuerdos alcanzados, como subidas salariales, quedan blindados y no pueden ser rebajados fácilmente por la empresa.

Cómo evitar el sabotaje sindical

La estrategia para evitar que CC.OO. y UGT interfieran es que los propios trabajadores convoquen su huelga en asamblea y designen a un comité de huelga compuesto por un máximo de 12 personas del centro de trabajo. Este comité no tiene por qué incluir a los miembros del comité de empresa ni a los delegados sindicales, y de hecho se recomienda no incluirlos si no representan fielmente los intereses de la plantilla.

Si un sindicato convoca una huelga en los mismos días, los trabajadores pueden convocar otra paralela con su propio comité. De este modo, aunque el sindicato decida desconvocar o suspender su huelga, la convocada por los trabajadores seguirá vigente mientras su comité no decida lo contrario. Esto permite mantener la presión y evitar que se negocien condiciones perjudiciales sin el consentimiento de la plantilla.

En resumen, la clave está en la convocatoria directa y en la elección de un comité de huelga independiente, lo que otorga a los trabajadores el control total sobre su movimiento reivindicativo y les protege frente a posibles sabotajes sindicales.