El gigante asiático analiza cancelar el swap de monedas con Argentina si el Gobierno de Javier Milei insiste con su alineamiento irrestricto con Estados Unidos y mantiene lo que considera una postura hostil. La posibilidad comenzó a ser barajada en medio de las tensiones de los últimos días, desatadas por dichos del director de Comunicación Digital del Gobierno, Juan Pablo Carreira, alias "Juan Doe".
El swap, un intercambio de monedas entre los bancos centrales, fue renovado el mes pasado por cinco años y por yuanes equivalentes a unos 19.000 millones de dólares. Su eventual cancelación privaría al ministro de Economía, Toto Caputo, y al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, de una herramienta clave para contener una eventual corrida cambiaria en el año electoral.
El origen de la tensión
Carreira, miembro destacado de la trolera oficial y hombre de las Fuerzas del Cielo de Santiago Caputo, irritó a Pekín al publicar en Twitter un mensaje que culpaba "a una empresa estatal china" por la riada que dejó al menos 21 muertos y 541 desaparecidos en la frontera entre Nepal y el Tíbet. En su publicación, aludió a "los típicos fallos de la organización estatal de la actividad industrial".
Contrariamente a lo afirmado por Carreira, el episodio fue atribuido al desprendimiento de un glaciar, que provocó la caída de un gran bloque de hielo y piedras sobre el río en la localidad Gyirong. La Cancillería china ordenó a su embajada en Buenos Aires emitir un duro comunicado de protesta, en el que se refirió a "Juan Doe" como "un cierto funcionario".
Acciones que molestan a China
La molestia de la segunda economía del mundo no se limita a los dichos de Carreira. Se enmarca en una serie de acciones del Gobierno argentino que reflejan un alineamiento automático con Washington. Entre ellas se destacan el rechazo a ingresar al grupo BRICS, la discriminación a empresas chinas en procesos licitatorios, la obediencia a los dictados norteamericanos contra la "influencia china en América Latina" y el reciente acuerdo de inversiones y comercio que busca reducir el rol de Pekín.
China advirtió que estará atenta a los próximos gestos del gobierno argentino. La relación bilateral atraviesa un momento de máxima tensión, con un impacto potencial directo en las reservas del Banco Central y en la estabilidad financiera del país.
