Decenas de migrantes han vuelto a instalarse en la playa del Trampolín, en Ceuta, donde han levantado chabolas improvisadas a pesar de los traslados previos a otras zonas habilitadas. Durante la noche, un gran número de ellos ha permanecido en los alrededores de Loma Colmenar, durmiendo en las calles de la ciudad.
Las imágenes captadas en la zona muestran un asentamiento que se daba por desmantelado, pero que ha vuelto a cobrar vida. La playa del Trampolín, que también utiliza la Cruz Roja para el reparto de alimentos, vuelve a estar ocupada por decenas de migrantes que esperan una nueva ubicación.
La playa del Trampolín, de nuevo ocupada
La playa del Trampolín alberga nuevamente un gran número de chabolas improvisadas. A pesar de que las autoridades habían trasladado previamente a los migrantes a otras zonas designadas, el lugar ha vuelto a ser ocupado. En las imágenes se observa a varias personas cocinando entre las rocas, haciendo uso de duchas improvisadas o simplemente esperando sentados.
El asentamiento, que se consideraba desmantelado, ha resurgido con fuerza. Decenas de migrantes han vuelto a instalar sus tiendas y chozas en la arena, mientras otros deambulan por los alrededores. La situación refleja la persistencia de un problema que las autoridades no han logrado resolver de forma definitiva.
Noche en la calle en Loma Colmenar
Durante la noche, decenas de migrantes han dormido en los alrededores de Loma Colmenar, en plena calle. Las imágenes muestran a personas tiradas en el suelo, cubiertas con mantas, a pesar de la intervención de la Policía Nacional. Según las informaciones, cientos de migrantes magrebíes intentaron acceder al interior de forma masiva, lo que obligó a desplegar un amplio dispositivo policial.
La policía realizó cargas para contener a las personas concentradas y efectuó disparos al aire disuasorios con el objetivo de controlar la situación. A pesar de ello, muchos migrantes continúan en la zona, a la espera de una solución.
Un campamento improvisado que persiste
La playa del Trampolín se ha convertido en un campamento improvisado donde los migrantes intentan hacer una vida lo más normal posible. En las imágenes se ven colas para recibir alimentos, personas protegiéndose del sol bajo toldos y hasta una peluquería improvisada. La Cruz Roja sigue utilizando el lugar para distribuir comida, mientras los migrantes aguardan un traslado a nuevas ubicaciones mejor acondicionadas.
La situación en Ceuta refleja la presión migratoria que soporta la ciudad, con cientos de personas en condiciones precarias. Las autoridades habían habilitado parcelas del puerto, terrenos de Vivienda y un cuartel para la acogida de inmigrantes, pero la playa del Trampolín vuelve a estar ocupada.
Las imágenes, tomadas por Marcos Moreno para Europa Press, muestran la realidad de un asentamiento que no termina de desaparecer. Mientras tanto, los migrantes siguen a la espera de una solución que les permita salir de las chabolas y de las calles de Ceuta.
