Un joven ha sido atendido por heridas de gravedad en una de sus manos en Ceuta, en el marco de una nueva noche de violencia callejera. Las peleas con machetes y navajas se han convertido en algo habitual en la ciudad, según los datos disponibles.
La crisis migratoria iniciada a finales de julio de 2026 ha dejado un panorama de extrema gravedad en Ceuta. Los registros del servicio de emergencias 112 correspondientes a mediados de septiembre reflejan un aumento drástico de los incidentes de seguridad ciudadana.
Aumento drástico de incidentes
En agosto se contabilizaron 5.233 avisos globales por seguridad ciudadana, una cifra que multiplica casi por siete los 778 casos del año anterior. Las agresiones físicas directas ascendieron a 1.001, frente a las apenas 67 documentadas en agosto de 2025. La escalada también se trasladó al orden público, con 326 episodios de alteración frente a los 32 del ejercicio previo, y al entorno portuario, donde los intentos de intrusión pasaron de 57 a 1.163 registros.
El fin de semana dejó además otros incidentes violentos. Dos agentes de la Guardia Civil fueron agredidos en sendos episodios y un militar resultó herido tras caer entre unas rocas durante la identificación de un grupo de migrantes.
El primer suceso ocurrió el viernes, cuando un hombre empujó a un guardia civil durante una intervención en el Muelle de Poniente. El agresor fue condenado a dos años de prisión y a la expulsión de España. Horas después, un militar sufrió una fractura de peroné y lesiones en el hombro al caer entre las rocas de Juan XXIII mientras identificaba a un grupo de migrantes que, según las informaciones difundidas, se encontraba en estado de embriaguez y ofreció resistencia.
La presión migratoria sigue siendo elevada. El presidente de Ceuta, Juan Vivas, calcula que unas 13.000 personas migrantes permanecen en situación irregular o en recursos de acogida, alrededor del 15 % de la población. Entre ellas habría unos 2.100 menores. El Gobierno prepara nuevos centros de acogida para aliviar la presión sobre los recursos existentes.
El estado del asunto refleja una situación de violencia persistente en Ceuta, con un aumento significativo de incidentes de seguridad y agresiones desde el inicio de la crisis migratoria.
