El Ministerio de Juventud e Infancia remitió el pasado 28 de agosto al Gobierno de Ceuta una propuesta formal para reubicar a 500 menores migrantes en la Península. La oferta incluía plazas disponibles en una entidad social, el protocolo de traslado y el compromiso de que la Administración central sufragaría todos los costes. Veinte días después, el equipo de Juan Jesús Vivas no había dado respuesta oficial.
La comunicación se realizó por correo electrónico y en ella se detallaba que la reubicación seguiría un mecanismo ya aplicado en Canarias, donde se logró derivar a unos 800 niños, niñas y adolescentes a la Península en un corto periodo de tiempo. Según fuentes gubernamentales, el envío fue consecuencia de conversaciones previas entre ambas administraciones, incluida la visita de la ministra Sira Rego a la ciudad autónoma el 8 de agosto, donde ofreció a Vivas aliviar la presión de la red de acogida local.
Un protocolo detallado y financiación garantizada
El documento adjuntaba un protocolo técnico que explicaba cómo articular los traslados, incluyendo la puesta en marcha de una Unidad Móvil y una Unidad de Traslado para realizar entrevistas individualizadas a los menores. La entidad social encargada de la acogida, con más de 13 años de experiencia, garantizaba atención de calidad mediante centros pequeños de entre 20 y 30 plazas en cada localidad.
En el apartado presupuestario, el Ministerio señalaba que los 25 millones de euros aprobados en la Conferencia Sectorial cubrirían las valoraciones iniciales, el apoyo en la gestión y las derivaciones a los dispositivos de pequeña escala que se abrirían en la Península. Ceuta dispone además de otra partida de 63 millones de euros para atender a los menores.
La versión cambiante del Gobierno ceutí
Fuentes de la Vicepresidencia de la ciudad autónoma insistieron durante semanas en que no les constaba ninguna proposición, un argumento que Vivas mantuvo públicamente. "No hemos podido decir que no porque no se nos ha planteado", declaró el pasado 19 de agosto. Sin embargo, tras la publicación de la información, el Gobierno de Ceuta reconoció haber recibido el escrito el 28 de agosto y confirmó que contenía la propuesta para acoger a 500 menores en la Península. El consejero de Presidencia admitió la comunicación, pero matizó que no se trató de "una propuesta formal" sino de "un ofrecimiento", y aseguró que no la habían ignorado, sino que seguían perfilando los detalles técnicos.
La fórmula remitida por escrito permitiría sortear el veto de las comunidades gobernadas por el PP, que rechazan la reubicación de menores. Las entidades sociales prestarían la asistencia humanitaria mientras Ceuta mantendría la tutela legal de los niños. El asunto sigue sin una respuesta oficial definitiva por parte de la ciudad autónoma.
