La crisis de Ceuta ha reavivado en España el debate sobre un posible boicot a los productos de Marruecos, ante las sospechas de implicación de las autoridades marroquíes en la entrada masiva de inmigrantes. Partidos como Podemos, PP, Sumar y Vox se han mostrado críticos y partidarios de medidas contundentes.
Marruecos exporta a la UE multitud de productos hortofrutícolas, como sandías o tomates, gracias a sus acuerdos comerciales. Los agricultores españoles y europeos han criticado tradicionalmente que sus homólogos marroquíes no están sujetos a los mismos estándares regulatorios, medioambientales y de calidad.
El clamor popular contra el régimen marroquí se ha intensificado, con indicios de que estaría utilizando la emigración como palanca de presión para desestabilizar los enclaves españoles. En este contexto, la diputada de Podemos en la Asamblea regional de Murcia, María Marín, ha llamado a un boicot a los productos procedentes de Marruecos, Israel y Estados Unidos, "que son los países que están detrás de esta operación".
Los datos de Google Trends consultados por este medio confirman que en Internet y redes sociales se mueve una nueva corriente de boicot económico, que antes solía limitarse a las alertas sanitarias del sector agrícola, como cuando en 2023 entraron sandías con exceso de pesticidas.
El código 611 no garantiza el origen marroquí
En redes sociales se señala con frecuencia al 611 como el código que permite identificar los productos marroquíes. Sin embargo, conviene hacer una precisión: el 611 no es el DNI de los productos marroquíes. Se trata del prefijo correspondiente a códigos asignados por GS1 Marruecos, pero no acredita que el producto haya sido cultivado, fabricado o elaborado en ese país.
De la misma manera, los códigos de barras 84, 841 y 843 tampoco sirven para saber qué productos son españoles. Para conocer realmente su procedencia, el consumidor debe comprobar el país de origen indicado en el etiquetado, especialmente en frutas y hortalizas frescas, donde puede encontrarse expresamente la indicación "Origen: Marruecos".
Coincidiendo con las manifestaciones que tendrán lugar en todas las capitales españolas este miércoles, el boicot apunta directamente a las cabezas del régimen, principales beneficiarios del boom económico marroquí a través de las diferentes sociedades empresariales de la familia real alauí.
La información disponible no detalla si el boicot se materializará ni su alcance, pero refleja un creciente respaldo político y social a esta medida en el contexto de la crisis de Ceuta.
