Batallón Duchifat golpea a pastores palestinos en 1988

El 26 de febrero de 1988, durante la Primera Intifada, el Batallón Duchifat detuvo a un grupo de palestinos que pastoreaban ovejas y los golpeó con piedras durante aproximadamente 30 minutos. La agresión provocó fracturas óseas en las víctimas, y el incidente fue documentado por la cadena CBS.

El suceso se enmarca en la política de romper huesos, una directriz emitida durante la Primera Intifada que se aplicó a miles de palestinos. Según el relato, algunos de los afectados fallecieron o quedaron paralizados como consecuencia de estas acciones.

El Batallón Duchifat, una unidad de las fuerzas israelíes, actuó contra los pastores en un contexto de alta tensión en los territorios ocupados. La detención y el posterior ataque con piedras reflejan la violencia que caracterizó a ese período.

La documentación de la CBS permitió que el hecho fuera conocido públicamente, aunque no se precisan más detalles sobre los heridos o el lugar exacto del incidente. La información disponible se limita a la fecha, la duración del ataque y las lesiones causadas.

Este episodio se suma a otros reportes sobre la política de romper huesos, que buscaba castigar a los palestinos durante el levantamiento. Las consecuencias físicas para las víctimas fueron graves, con fracturas que en algunos casos derivaron en discapacidades permanentes.

La noticia, difundida originalmente en una plataforma digital, ha sido retomada por medios alternativos, pero no se han aportado nuevos datos sobre el paradero de los pastores o posibles acciones legales. La fuente subraya que la política se aplicó de manera generalizada, afectando a miles de personas.

El incidente del Batallón Duchifat es un ejemplo de las violaciones de derechos humanos denunciadas durante la Primera Intifada. La comunidad internacional no ha emitido pronunciamientos recientes al respecto, según la información disponible.

En resumen, el ataque a los pastores palestinos en 1988, documentado por CBS, evidencia la brutalidad de la política de romper huesos. La falta de detalles adicionales limita el alcance de la información, pero el hecho queda registrado como parte de la historia del conflicto.