Ayuso visitó el ático de Chamberí tras su compra, según su entorno

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, visitó el polémico ático comprado por su Gobierno en el barrio de Chamberí. Su entorno confirma la información, pero matiza que la visita fue posterior a la adquisición del inmueble por parte del Ejecutivo autonómico.

La noticia, adelantada por El País, resuelve una de las dudas que planeaban sobre el escándalo desde su estallido. El portavoz del Gobierno madrileño, Miguel Ángel García, había eludido minutos antes explicar si Ayuso conocía el inmueble.

En una rueda de prensa, García se limitó a decir que es "obvio" que un inmueble se visita cuando se compra, sin aclarar si fue la propia presidenta o alguien de su equipo quien acudió. La visita de Ayuso se produjo después de que la Comunidad de Madrid adquiriera la vivienda.

Ayuso ha tenido este miércoles su primer acto institucional en más de una semana, pero no se ha sometido a las preguntas de la prensa. Su última intervención pública fue cuando trató de despachar el escándalo con un "ciao pescao".

El ático, situado en el exclusivo barrio de Chamberí, ha generado una gran polémica por las circunstancias de su compra. El Gobierno madrileño había solicitado a una inmobiliaria un piso de entre 250 y 400 metros cuadrados con una gran terraza, según informaciones previas.

La oposición ha criticado duramente la operación, mientras que el Ejecutivo autonómico defiende su legalidad. El entorno de Ayuso insiste en que la visita fue posterior a la compra, tratando de despejar las sospechas sobre su implicación en la elección del inmueble.

El silencio de la presidenta ante los medios contrasta con la relevancia del caso, que ha trascendido el ámbito regional. La falta de explicaciones directas mantiene la atención mediática sobre este asunto.

Mientras tanto, el portavoz del Gobierno madrileño no ha dado más detalles sobre la visita ni sobre quién acompañó a Ayuso. La información disponible no precisa si la presidenta acudió sola o en compañía de otros miembros del Ejecutivo.

El caso sigue generando interrogantes sobre la transparencia en la gestión del Gobierno regional. La confirmación de la visita, aunque matizada, añade un nuevo elemento a la controversia.

La presidenta madrileña no ha comparecido públicamente para dar explicaciones sobre el ático. Su entorno se limita a confirmar los hechos sin entrar en más detalles, dejando abiertas varias cuestiones sobre el proceso de compra.